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lunes, agosto 18, 2025

A tomar en cuenta

Qué esperar después de la Cumbre de Alaska


La reciente cumbre entre los pares ruso y estadounidense, Vladimir Putin y Donald Trump, es, como ya señalé en el artículo anterior, un momento que quedará para la posteridad en muchos sentidos. No solamente se trata de Ucrania y su fascista  e ilegítimo gobierno palmeado por los no menos fascistas líderes de Europa.

En esa reunión hubo dos mensajes claros: Estados Unidos no seguirá arropando a un fracasado como Volodimir Zelensky y Vladimir Putin no cederá ni un centímetro lo que ya ha ganado. En resumen: ambos líderes dejaron claro que tanto la Federación Rusa como los Estados Unidos de América son las dos primeras potencias mundiales que no van a permitir que alguien tan insignificante como Zelensky los siga manipulando.

Pero hay algo que probablemente tanto la KGB como la CIA (y hasta el FBI) deberían tomar en consideración, si no es que ya lo hicieron: el fantasma del terrorismo.

Por supuesto que los expertos en inteligencia sabrán leer las entrelíneas de lo que hoy lunes dijo Zelensky con su discurso disfrazado pero hay mensajes aún más claros que eso. El batallón Azov está liderado por sujetos que tienen en la mente la escuela que dejó Stephan Bandera, un fascista Pro Nazi que de hecho regaló Odesa y Starobilsk a Hitler a cambio de inmunidad. Azov no va a soltar el poder que cree tener solamente porque Donald Trump ha logrado conversar con Vladimir Putin y tener a Zelensky en la sala oval.

El problema no es que Zelensky deje o no el poder llamando a elecciones libres y que, al mismo tiempo, Europa deje de presionar a Ucrania para convertirse en un frente hostil en la frontera con Rusia, que de hecho es el punto de partida. El problema es la naturaleza del grupo de poder dentro de Ucrania misma: un grupo de ideología Neonazi que busca el control fascista en ese país.

Los extremistas no son personas que utilicen el respeto a los derechos humanos y eso ha quedado históricamente probado con los muchos atentados en la historia de la humanidad —no olvidemos Múnich en 1972 ni el WTC en 2001— y por supuesto los altos rangos de Azov cumplen con tales requisitos. Ni siquiera se puede poner en duda la calidad de militantes de ese ejército y menos aún sus simpatizantes, que no son pocos.


El poder en ese país ha permitido que esos altos mandos, incluido Zelensky, dispongan de un fondo financiero oculto —proporcionado involuntariamente por Europa y Joe Biden— que les ha vuelto millonarios a través de mercados negros y grupos de mafia. El dinero que Europa y Estados Unidos le proporcionaron al régimen golpista de Azov ha permitido muchas actividades de lavado y triangulación de 
dinero al que por supuesto ni Zelensky ni su régimen van a renunciar sin presentar pelea.

Lo que ni Joe Biden ni Boris Johnson calcularon en su momento —o no quisieron calcular— fue la posibilidad de que estaban creando una versión eslava del Talibán bajo la misma dinámica de fortalecer a un tercero para no hacerle frente franco al enemigo que temen: la Federación Rusa. Esta cobardía técnica ha caracterizado mucho a Europa, la cual siempre se ha valido de escudarse con Estados Unidos pero en el caso presente fue el propio Biden quien prefirió financiar a Zelensky y  Azov sin declaración formal de guerra contra Rusia.

El punto es que Azov no está formado por personas con preparación cultural ni honor. Sus principios marciales están lejos del Semper Fi de Estados Unidos o del patriotismo británico de Winston Churchill y de hecho los de Azov son parte de una ideología que en la segunda guerra mundial fue colaboracionista de los nazis, quienes no se destacaron ni por su honor, ni por su patriotismo, ni por su integridad moral.

En el supuesto de que, tras estas dos cumbres, Rusia y Ucrania lleguen a un acuerdo aceptable quedará claro que el plan de la OTAN y la Unión Europea para debilitar a Rusia se va a desmoronar de tal modo que incluso el propio pueblo ucraniano pida juicio contra Zelensky y Azov. Lo que significa que habrá una serie de resultados mixtos en los que Rusia tendrá razones para exigir condiciones como:
  • Elecciones Presidenciales en Ucrania
  • La cesión de territorio ganado durante el conflicto a favor de la Federación Rusa
  • Retiro de tropas ucranianas de las poblaciones de Donbass, Járkov, Gerson y Zaporiyia
  • Referéndum entre las poblaciones de esas regiones
  • La No adhesión de Ucrania a la OTAN
  • La neutralidad de Ucrania
  • La revisión de los acuerdos de Minsk
  • La desmilitarización de Ucrania
  • La desnazificación de Ucrania
Un acuerdo de paz basado en el diálogo entre Estados Unidos y Rusia representará tanto para Europa como para Ucrania una derrota técnica que va a tirar mucho dinero a la basura (nada menos que el presupuesto civil de casi diez años de cada país europeo) y va a representar algunos resentimientos por parte de los extremistas de ultraderecha en la región, Azov incluidos.


Donald Trump fue bastante sutil y diplomático con Zelensky y los representantes de la Unión Europea pero también supo mantenerlos como viles espectadores de la situación que ya domina bastante bien el Presidente Norteamericano, y supo poner a Zelensky en su sitio de aspirante, a pesar de que varias veces se refirió a él como El Presidente de Ucrania. Con estas cartas, Trump dejó claro que ni él ni Putin les están pidiendo permiso para un acuerdo de Paz aunque a veces coqueteaba con la tentación de pretender que la Federación Rusa no tenía otro remedio —lo cual es falso.

Esa última mascarada se cayó justo en el momento en que pausó la reunión para llamar a su par ruso.

Si Azov y Zelensky se encuentran eventualmente sin el poder que ahora ostentan, se habrá acabado para ellos su era de gloria y fortuna y para Europa será una derrota abierta frente a Rusia. Los militantes de grupos extremistas, al no estar comprometidos con ninguna cuestión de principios, se convertirán de facto en potenciales terroristas. Y eso quedó claro con el atentado que casi le cuesta la vida al propio Trump y el de New Orleans, ambos este mismo año.

Esto significa que si bien Donald Trump ha sabido jugar la baraja hasta este momento, tampoco debe confiarse del mirón detrás del juego. El señor tiene una boca muy impulsiva y eso puede ser su némesis. Hasta el momento tiene la disposición al diálogo por parte de Vladimir Putin y Trump debería aprovechar para regresar a Estados Unidos a su papel neutral del que Joe Biden y su inepta administración lo sacó.

Darle muchas opciones de negociación a Zelensky va a representar algo fatal a futuro. En este momento Zelensky ya está derrotado y así lo deberían asumir todos.

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miércoles, junio 18, 2025

Sine Serviri

Por qué el régimen de Zelensky se aferra a mantener su guerra

(Ó bien: Zelensky perdió lo único valioso que tenía: El Primer Plano)


Por supuesto que no me alegro de que haya surgido un conflicto tan terrible como el de los ataques bajo la necedad de Israel contra Irán -Netanyahu es una suerte de Zelensky judío- pero por ahora prefiero enfocarme en, y devolverle un poco de atención a, Volodia Zelensky haciendo una mera observación sobre su repentina desaparición de la escena internacional.

El poder de Zelensky no era ni tan espectacular ni tan fuerte como los propios ucranianos quisieran pensar ya que Zelensky dependió todo el tiempo del hueco apoyo de Europa y el partido demócrata de Estados Unidos. Ucrania se enfrentó con un país que históricamente ha duplicado el poder de naciones realmente capaces y pensó, Ucrania, que pertenecer a la OTAN le convertiría en la nación más incómoda de Rusia, política y estratégicamente hablando. Algo que en tres años ha quedado claro que nunca va a suceder.

Ucrania aprovechó el vuelo que causó su condición de débil cuando, en apariencia, la Federación Rusa invadió Ucrania pero, ¿la invadió?. La disputa comenzó cuando los ciudadanos de Crimea pidieron la revisión de la pertenencia política postsoviética de la isla, o península de hecho, ya que desde la caída del régimen no se estableció claramente ese punto. Básicamente la administración de Crimea fue destinada al óblast de Kiev debido a la distancia entre Moscú y Crimea pero no existe un documento que sostenga que el territorio sea Ucraniano, que de hecho siempre fue una nación tártara que comenzó como protectorado del imperio turco y posteriormente fue parte del imperio ruso (1774). Como se mencionó previamente en otro artículo, el gobierno soviético de Nikita Jrushchov fue el que designó a Kiev como administrador de Crimea por razones prácticas.

Los habitantes de Crimea, o al menos la mayoría en edad de votar, buscaban el regreso de la administración de Crimea a cargo de la Federación Rusa en el mismo momento en que la región de Donbass quería independizarse y la Unión Europea vio como amenaza tal influencia Rusa en el este de Europa y decidió que proponer a Ucrania para ser parte de la OTAN representaría una jugada maestra y contó con la ayuda de Estados Unidos para tal fin, que hasta el día de hoy, tampoco ha dado resultados.

Pero apreciemos todo desde otros puntos menos apasionados.

La confrontación demuestra que Vladimir Putin es un estadista de peso completo con la talla de un estadista y la habilidad de un estadista. Sin convertirnos en una porra no oficial del Presidente Ruso, deberemos reconocer que dicha dimensión de -insisto- hombre de estado, ha logrado opacar al resto de diplomáticos y hombres de gobierno del resto de Europa y Asia (ya que Rusia pertenece a ambos continentes) y Vladimir Zelensky no es la excepción y ganó posicionamiento geopolítico gracias a la propaganda occidental que servía como fuselaje a la carga de todas las armas posibles para abatir a la Federación Rusa; entre ataques tipo guerrilla, sabotajes de terrorismo barato y toda clase de intimidaciones que no afectaron en lo absoluto a Rusia, país que al día de hoy sigue teniendo más fuerza y resistencia que toda la Unión Europea junta.

Vladimir Putin hoy se permite debatir y negociar con el resto del mundo mientras Ucrania se encuentra sumida en penumbras y ruinas con un líder que necesita la protección de Europa para poder movilizarse y pedir limosna por todos lados. Pero Zelensky tenía un arma poderosa que le garantizó por tres años el apoyo militar de quienes manejan el poder europeo (y hasta Enero pasado también el estadounidense), sin mencionar la Simpatía global de gente en el mundo alineada a las normas de occidente. Pero esa simpatía general no militar ni política, solamente moral, no dejó de ser una moda. Una de esas cosas que se utilizan para estar In que por cierto no se mostró cuando África comenzó a movilizarse contra Francia. Desde luego, las mujeres ucranianas son rubias y de ojos claros, era obvio (y lo mismo aplica con los hombres tatuados y con pinta de matones de ucrania), esos amigos y amigas ucranianas que no saben una letra de historia pero están bien guapos y guapas, para el gusto apátrida de los latinoamericanos.

Y de pronto estalló un conflicto que ha sido más temido desde finales de la segunda guerra mundial: Israel contra las naciones árabes. Desde 1947 en que se estableció que habría dos estados en Palestina -uno judío y el otro islámico- los conflictos en la región han evolucionado sin detenerse de tal manera que han alcanzado formas realmente escalofriantes de guerra. Desde entonces, el temor mundial latente había sido el desencadenamiento de una guerra termonuclear programada (tétricamente insinuada y escalofriantemente profetizada en la película WarGames de 1983), tratando de señalar a la hoy extinta URSS como la probable provocadora. Pero en el fondo tanto la URSS como Estados Unidos mantuvieron el ojo puesto en la región del oriente medio, especialmente ahora con los recientes choques entre Palestina e Israel y la eventual intervención de Irán, que hoy está abiertamente en guerra con Israel.

Lo anterior atrajo la atención de todo el mundo sin excepción y la moda We All Are Ukraine se convirtió en We All Are Israel y Benjamin Netanyahu pasó a reemplazar a Volodimir Zelensky en menos de una semana. Así, como si se tratara de una celebridad del momento. Suena muy superficial y hasta vil decirlo de esa manera pero definitivamente es parte del juego de poder que están manejando los países que miran hacia la ultraderecha y hacia el control como método para cimentar su futuro. La guerra iniciada por Israel contra Irán es algo completamente catastrófico y supera por mucho al conflicto entre Rusia y Ucrania. Si la pelea de Zelensky por pertenecer a la OTAN estaba siendo un problema doméstico en el que la Unión Europea fanfarroneaba para fastidiar a la Federación Rusa, la guerra entre Irán e Israel es el inicio mismo de la Tercera Guerra Mundial y eso no es nada para sentirnos tranquilos. Nadie en este planeta.

Ucrania por sí misma

Rusia estableció más de una vez sus razones para no permitir que la OTAN, de evidente tendencia fascista, se estableciera justo enfrente de su frontera más cercana a la capital, Moscú, utilizando a un país como Ucrania que estableció su actual régimen en el golpe de estado (Euromaidan 2014) a favor del Neonazismo (y quien no esté de acuerdo con el señalamiento tendrá que escarbar en la historia concretamente de las ciudades de Sebastopol, Odesa, Dnipropetrovsk, Lviv y Starobelsk y su colaboracionismo con los Nazis en los años 1940's).

Pero hagamos un paréntesis claro y muy importante: La Comunidad Ucraniana en México es pacífica, trabajadora y defensora de la libertad. Muchos de sus jóvenes nacieron o crecieron aquí, y no deben ser arrastrados por narrativas violentas que distorsionan su historia. Rechazar la glorificación de símbolos fascistas no es ser Anti-UcranianoEs profundamente ucraniano defender la dignidad, la historia real y el derecho de los jóvenes a vivir en paz en cualquier lugar del mundo donde los ucranianos vivan. Por si alguien pensaba que este blog es Anti-Ucraniano.

Un poco de historia

Durante la invasión alemana de la Unión Soviética en 1941 (Operación Barbarroja), algunos grupos nacionalistas ucranianos vieron a los nazis como posibles aliados para lograr la independencia de Ucrania de la Unión Soviética Entre los principales actores estuvieron: La Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN) encabezada por la facción liderada por Stepan Bandera (OUN-B). Algunos miembros de la OUN-B declararon una independencia ucraniana en Lviv en junio de 1941, sin el permiso de los alemanes. La respuesta nazi fue negativa: arrestaron a Bandera y reprimieron a sus seguidores.

Pese a eso, hubo formas de colaboración como:

Policías Auxiliares Ucranianos: Miles de ucranianos sirvieron en la Policía Auxiliar creada por los nazis, y muchos participaron en pogromos (linchamientos) y en la persecución y asesinato de judíos y partisanos soviéticos.

División SS Galicia: En 1943, se formó una división militar compuesta por voluntarios ucranianos del oeste del país, conocida como la 14ª División de Granaderos Waffen-SS Galicia. Fue una unidad de combate bajo mando nazi, y su legado sigue siendo muy controvertido y asociado al régimen de Zelensky-Azov.

Antisemitismo Local: En algunas zonas de Ucrania, se dieron pogromos impulsados tanto por propaganda nazi como por resentimientos locales preexistentes, especialmente en ciudades como Lviv y Kiev (masacre de Babi Yar).

Pero también es importante aclarar que no toda la población ucraniana colaboró con los nazis. De hecho, millones de ucranianos lucharon en el Ejército Rojo soviético contra la Alemania nazi y sufrieron enormes pérdidas civiles durante la ocupación alemana. Ucrania fue uno de los territorios más devastados de Europa durante la guerra. Sin embargo aún existe en la memoria la idea de que principalmente Starobelsk (en el óblast de Lugansk) fue la ciudad que sirvió de refugio a los nazis para facilitar su entrada por el flanco del oeste a territorio ruso.

Teóricamente, hoy Starobelsk acepta abiertamente su pertenencia a la República Popular de Lugansk, aunque políticamente sigue siendo considerada una ocupación de facto por parte de la Federación Rusa a la vista de Occidente. Algunos nacidos en el óblast de Lugansk hasta antes de 1995 emigraron y viven actualmente en lo que aún es Ucrania debido precisamente a su ideología nacionalista afín al régimen Zelensky-Azov siendo contrarios a la Federación Rusa y sus legados religiosos y culturales.

El Pravy Sektor, ó Sector de Derecha

Hasta el día de hoy el Pravy Sektor parece ser convenientemente omitido por Zelensky y despistadamente olvidado por la propia Federación Rusa pero, ¡oh caray!, vaya que tiene importancia. Dicho grupo es de hecho una fuerza paramilitar de corte fascista cuyas raíces más profundas vienen justamente del grupo también paramilitar de ideología nazi llamado Ejército Insurgente Ucraniano (UPA) que fue precisamente el que apoyó al ejército nazi durante la Operación Barbarroja desde dentro de la Unión Soviética y cuyas ideologías y doctrinas fueron clandestinas a partir de la caída de Hitler en 1945 hasta la independencia de Ucrania en 1995. Puede ser que la historia universal pase por alto su existencia pero desde luego Polonia jamás olvidará las Masacres de Volinia, en las que, entre 1943 y 1944 este mal llamado ejército ejecutó a un promedio de medio millón de polacos (aunque se estima que fueron muchos más), apoyados por la infraestructura nazi. Los ucranianos de ultraderecha la llamaron Limpieza Étnica.

Precisamente las Masacres de Volinia fueron derivadas de un hueco que aprovecharon los nazis en el Tratado Ribbentrop-MólotovPacto de No Agresión Alemania-URSS, 1939) pudiendo atacar las etnias judías con raíces polacas en operaciones que facilitaron la invasión hacia el interior de la URSS. Y aunque se considera históricamente oficial el exterminio soviético de las clases altas de Volinia y el exilio de los sobrevivientes en Siberia, en realidad no se ha podido comprobar tal hecho ya que Polonia por sí misma habla de deportaciones de estos hacia el lado polaco ocupado por los nazis en 1939 y no de ejecuciones ni exilios. Las masacres atribuidas al Ejército Insurgente Ucraniano, en cambio, sí están documentadas y es de hecho lo que ha motivado que hasta el día de hoy Polonia siga exigiendo al gobierno de Zelensky que ofrezca una disculpa histórica al pueblo polaco.

Pero, asumiendo la parte de culpa que pudieran haber tenido los estalinistas, convendría mencionar que la idea del holocausto ucraniano, supuestamente cometido por Stalin contra el pueblo ucraniano, es una calumnia brillantemente elaborada creada por el genio de Hitler. En su Mein Kampf, escrito en 1926, ya había indicado que Ucrania pertenecía al Lebensraum alemán. La campaña lanzada por los nazis entre 1934-1935 sobre el tema del genocidio bolchevique en Ucrania alentó mucho a los extremistas de derecha en Ucrania. Es también necesario resaltar que las referencias que se tienen hoy en día sobre el régimen soviético surgieron desde siempre de la conveniencia de la derecha comenzando por el propagandismo nazi y continuando por el imperialismo político de Estados Unidos a partir del comienzo de la Guerra Fría.

En resumen, el estallido del Euromaidan surgió a partir de que Viktor Yanukóvich, Presidente de Ucrania en 2013, se negó a asociarse a la esperada Unión Europea por razones de estabilidad en la región y al mismo tiempo surgió la convocatoria para firmar los Acuerdos de Minsk (2014-2015) que tenían a Francia, Alemania y Bielorrusia como testigos de honor para que Rusia y Ucrania llegaran a un acuerdo respecto a Lugansk y Donetsk, que pedían independencia de Ucrania. Acuerdos que posteriormente no fueron respetados ni por Ucrania, ni por Francia, ni por Alemania, declarando como Invasión Rusa la protección política temporal que la Federación Rusa realiza desde hace más de diez años a favor del Donbass (Lugansk y Donetsk) precisamente desde el Euromaidan.

Como ya se mencionó antes, el conflicto entre Irán e Israel marca el inicio aún no oficial de una conflagración que podría determinar que la vida como se conoce se transforme en el Antes y Después de una guerra nuclear, algo que era imposible que sucediera con los juegos de guerrillas de Volodimir Zelensky, quien se divierte mucho con su protagonismo histriónico yendo de aquí a allá tratando de hacerse notar hasta en la Cumbre del G7, aunque es cierto que fue invitado por el tibio Premier Canadiense Mark Carney, quien tampoco es muy impactante que digamos y es igual de ruidoso y ridículo que Zelensky, cabe mencionar.


A partir del 20 de Febrero de 2022 hasta el pasado 13 de Junio (¡Viernes!), la comunidad occidental se volcó en apoyo a Ucrania y hasta la Inteligencia Artificial de Google consideraba a Zelensky como un ejemplo de resistencia (y, ¡ah cómo me he reído con eso!) colocando a las chicas ucranianas creadoras de contenido (imaginen qué clase de contenido) entre las más buscadas en Facebook, Instagram y otras redes sociales. Algo que hizo mucho dinero fácil para muchas chicas de allá. Zelensky, por supuesto, era el paladín justiciero defensor de Ucrania que captó en casi tres años un caudal financiero que fue absorbido por sus bolsillos y los bolsillos de su corrupto equipo de gobierno, gobierno ilegítimo desde el 2024, por cierto. Tocó a la población pagar el costo y hasta el día de hoy ha muerto en el frente un aproximado del 60% de la población masculina apta para el servicio militar. Sin mencionar a la población civil que Zelensky y Azov han utilizado como escudo humano.

Si Zelensky no lo era, el pasado viernes 13 de Junio (2025) terminará por hacerlo supersticioso, ya que no fue su mejor día. No lo fue para la humanidad entera, cabe destacar, porque NADIE quiere una guerra atómica que ya marcó su inicio justo ese día pero hay una gran diferencia entre la humanidad entera y Zelensky-Azov: A él y a su régimen les duele haber perdido su popularidad en el término de un solo día, después de tres años de haber explotado al máximo la ayuda de la Unión Europea y la simpatía trend de la superficialidad de los jóvenes en el mundo.

En tres años Zelensky vivió una gloria inesperada apoyada por su, digamos, capacidad de actuación en la que en realidad también fue utilizado como el idiota útil para que la Unión Europea probara su propia capacidad para una eventual guerra con la Federación Rusa. Pero ante la gravedad del caso en oriente medio (y realmente lo es), la Unión Europea ha palidecido dejando a Zelensky en pendiente para poder prepararse a sí mismos ante la amenaza de la guerra nuclear.

Es decir: Hoy no joven, estamos ocupados.

Zelensky fue hábil para estafar a Joe Biden y a Emmanuel Macron; el primero le apoyaba principalmente con fondos y el otro exhortando a la Unión Europea para hostilizar a Rusia.

Cuando llegó Donald Trump al poder fue que todos se dieron cuenta que a pesar de las muchas sanciones que le impusieron a Rusia y de los atentados terroristas que apoyaron a favor de Zelensky, tanto la Unión Europea como Estados Unidos habían invertido mucho dinero y gestión diplomática, dejando sus propias arcas casi vacías, ellos se habían acercado más a los números rojos que Moscú, que, mientras, ayudaba a madurar al grupo político-económico alternativo BRICS. Grupo que por cierto ha logrado debilitar al dólar y a restar el poder occidental en la economía mundial. Si la jugada era destruir a Rusia, la unión europea escogió al más idiota de su equipo.

Lo más dramático, o irónico, es que Zelensky y su dictadura de juguete estén dolidos por perder el papel protagónico y que la situación de Oriente Medio les tenga sin el más mínimo cuidado cuando es algo que debería de preocuparnos a todos los que pisamos este planeta.

Así nuestro cómico favorito, tan barato y tan mediocre. Fiel a sí mismo.

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domingo, abril 13, 2025

Volodimir Zelensky: El Sepulturero de Ucrania

Las Muchas Falacias de un Líder de Bolsillo Creado por John McCain, Joe Biden y la UE


Es curioso pensar que la propaganda occidental trata de quebrar al sector que no quiere alinearse al imperialismo, como ha sucedido con Rusia desde la lucha Bolchevique a principios del siglo XX misma que logró aglutinar varios países para crear la Unión Soviética. Quisiera ceder a la tentación de utilizar el término "Extrema Derecha Occidental" pero sería peor que redundar y afirmar que el "Hilo Negro" es "Negro". Obviamente Francia, Inglaterra, Alemania y todo su coro celestial de países menores son de Ultraderecha y Ucrania, ese niño berrinchudo con delirios de Raza Aria, es el típico país que aspira a ser como EE.UU. o, peor aún, ser "Estados Unidos de Europa". Quisiera no generalizar pero, caray, si los ucranianos quisieran terminar esta guerra, ya se habrían levantado en armas contra Zelensky y Azov, pero odian tanto a Vladimir Putin y a los Rusos, que prefieren seguir jugando a la guerra pensando que occidente los ungirá como "Un país heroico".

Pero vayamos muy atrás y tengamos un análisis frío sobre el tema

Veamos:

1. Contexto del conflicto:

La intervención rusa en la frontera con Ucrania en 2022 marcó un punto de inflexión en la seguridad europea, de acuerdo a la propia Unión Europea. Sin embargo, más allá de la narrativa predominante, es válido cuestionar si las estrategias del gobierno ucraniano están realmente protegiendo los intereses de su pueblo o prolongando innecesariamente el sufrimiento. Nadie parece recordar que el problema comenzó cuando Crimea por sí misma se definió rusa mientras Lugansk y Donetsk buscaron la independencia de Ucrania y posteriormente Azov dio un golpe de estado llamado Euromaidan en 2014 rompiendo los protocolos de los "Tratados de Minsk". De ahí que la Federación Rusa buscara asegurar su integridad después de haber advertido diplomáticamente a occidente que detuvieran las aspiraciones de Zelensky y se retomaran los acuerdos de Minsk.

2. El "liderazgo" de Zelensky:

Zelensky ha sido ampliamente elogiado por Europa como un símbolo de resistencia, pero hay razones para cuestionar su enfoque:

Priorización de la imagen internacional: Su insistencia en victorias militares poco realistas, a pesar de la abrumadora superioridad rusa en recursos, está costando vidas innecesarias.

Falta de apertura al diálogo: Rechazar cualquier negociación que implique concesiones territoriales, sin considerar alternativas diplomáticas y cerrar las puertas a una salida pacífica.

Centralización del poder: Medidas como la prohibición de partidos opositores y el control de medios críticos plantean dudas sobre su compromiso con la democracia en tiempos de guerra.

3. ¿Quién gana con esta guerra?

Nadie. Miles de ucranianos mueren, Rusia se desgasta, pero Occidente también tiene responsabilidad al alimentar expectativas de una victoria improbable (Sería más sensato buscar un alto al fuego, incluso si eso implica compromisos dolorosos).

4. Digamos que:

Ucrania merece soberanía, pero también un liderazgo que priorice la vida de su pueblo sobre consignas heroicas. La paz requiere pragmatismo, no solo retórica.

En base a los puntos anteriores, es cierto, y mucho, que Volodimir Zelensky dejó claro que es un sujeto ambicioso digno de admiración por las siguientes razones:

1.- Se había hecho proteger por la Unión Europea y Estados Unidos cuando comenzó a provocar a Rusia mucho antes del conflicto.

2.- Se aseguró de crear la idea mundial de que la Federación Rusa es "Un Estado Terrorista" con apoyo de los líderes Europeos y la aprobación moral de la OTAN.

3.- Logró financiarse a partir de fondos provenientes de Francia, Reino Unido, Alemania y Estados Unidos, principalmente.

4.- Obtuvo armas de alta gama por parte de los países y órganos ya citados arriba.

5.- Consiguió que el Occidente se pronunciara contra la Federación Rusa haciendo que estos impusieran sanciones de todo tipo contra la Federación e incluso que La Haya dictara un ridículo auto de formal prisión contra Vladimir Putin por crímenes de lesa humanidad.

Visto desde cierto ángulo, Volodimir Zelensky resultó bastante más siniestro y criminal que el propio Adolfo Hitler, y el mundo lo justifica, lo que es peor.


Dice el opositor ucraniano, Víktor Medvedchuk, que Volodimir Zelensky es "El Sepulturero de Ucrania" porque, de acuerdo al exfuncionario, Zelensky pasará a la historia como el hombre que se destacó por la avaricia, la fanfarronería, la deshonestidad y la total incapacidad para gobernar. Hay quienes opinan que Zelensky está actuando correctamente defendiendo a su pueblo pero eso es simplemente la portada que oculta la no tan clara legitimidad del ridículo líder de Kiev.

Las cosas que la propaganda occidental trata de minimizar son:

1.- La necedad de Zelensky y Azov de hacerse proteger por la OTAN para cubrir la corrupción ya comprobada del régimen de Zelensky.

2.- El mercado negro de armas y el tráfico de mujeres (trata de blancas) que Kiev solapa y financia en América Latina.

3.- La increíble habilidad de Zelensky para manipular a sus aliados obteniendo recursos de estos.

4.- En aparente contradicción, también está el hecho de que Occidente quiere hacer guerra con Rusia sin enfrentarse directamente con Rusia y utiliza a Zelensky para desgastar a la Federación.

5.- Occidente sigue el juego de guerra eunuca para ganar tiempo y rearmarse para enfrentar a la Federación Rusa.

6.- Las razones de guerra por parte de la Unión Europea se enfoca a la autosuficiencia de Moscú que opaca, por mucho, el dominio militar que ellos buscan a través de la OTAN.

7.- El verdadero interés de Occidente, incluido Estados Unidos, son los recursos minerales de Ucrania y aprovechan la megalomanía de Zelensky para obtener ventaja.

8.- Zelensky y AZOV tratan de reclutar activos a costa de lo que sea, incluso a través de la violencia y el terror psicológico.

Revisado todo lo anterior, concluimos que a Volodimir Zelensky podemos calificarlo de idiota, que lo es, pero no de tonto. Hasta el día de hoy ha sacado más ventaja de Occidente y Estados Unidos que siquiera lo que los ciudadanos Europeos y estadounidenses han podido obtener como presupuesto en diez años.

Zelensky se asume a sí mismo como "El Gran Héroe que Defendió a Ucrania" pero en realidad está acabando con su país y los ciudadanos no ayudan mucho, la locura de su líder parece haberlos contagiado y todos creen, y están ciegamente convencidos de que el golpe de estado de 2014 fue una revolución.

Triste será que, no muy tarde, Ucrania sea dividida entre Europa y Estados Unidos en su lado Occidental y Rusia controle la mitad oriental para mantener a la OTAN lejos de la región. El futuro de Ucrania se vislumbra como el primer país en hundirse a sí mismo.

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miércoles, marzo 12, 2025

Ucrania Ataca a Rusia

Ataque Masivo con Drones
¿Logro de Ucrania o Desesperación Europea?

Como ya es del conocimiento público, el régimen de Kiev lanzó un ataque masivo con drones contra la Federación Rusa, entre otras provincias cercanas, sus principales objetivos fueron Kursk y Moscú, la capital rusa. Obviamente los daños fueron civiles con tres decesos y once heridos, tres niños entre estos, y sucedió justo durante las vísperas de la visita oficial del Secretario General de la OSCE, Feridun Sinirlioglu, a la ciudad de Moscú para tratar asuntos relacionados con el conflicto Rusia-Ucrania. Dicho personaje atestiguó los daños causados por el ataque ucraniano.

Pero el ataque masivo con drones es del mismo talante que la "Invasión" ucraniana a la provincia de Kursk en Agosto del año pasado, una muestra de arrogancia por parte del megalómano Zelensky apoyado, y animado, por la Unión europea, concretamente Francia y Reino Unido. La idea propagandista de ambos ataques han sido un intento, bastante mediocre y burdo, de una Europa Anti-Putin que intenta convencer al mundo de que Ucrania aún puede continuar el conflicto al ritmo que Rusia lo pida.

Lo que resulta innegable es la cobardía de Azov y Zelensky que se han sujetado al ideario de ultraderecha marcado por Francia y Reino Unido actuando como títeres de ambos y creando en el subconsciente colectivo ucraniano que el camino correcto es "Vencer a Rusia y el Comunismo Soviético" ajustándose a la idea hitleriana de la supremacía de raza, la caucásica en este caso, y tratando de hacerse pasar como víctimas gloriosas.

En Facebook he leído publicaciones de personas rusofóbicas presentando con triunfalismo las escenas de los ataques ucranianos con drones y algunos contactos míos, ucranianos, mencionan la "Gloria Ucraniana" y señalan el caudillismo de Zelensky. Cuando te dedicas a escribir opiniones políticas en un blog personal, la prudencia siempre puede más en estos casos y me limité a revisar sus contenidos. Detalle mencionado porque la idea es precisamente la de hacer creer al pueblo ucraniano y al mundo de que Ucrania es más poderosa de lo que ha sido en realidad.

Resulta que, justo en el momento en que EE.UU. decide acercarse a la Federación Rusa y existe la iniciativa de un cese al fuego a través de mediadores, Ucrania decide obedecer a Emmanuel Macron y a Keir Stamer, apoyados por países  europeos menores y un poco por Alemania e Italia, para realizar ataques terroristas patrocinados, controlados y dirigidos por Europa en nombre del régimen de Zelensky. en comparación burda, los cobardes con dinero le dijeron al pordiosero como hacer una travesura grave: "Vamos a hacerlo así y diremos que fuiste tú".

Para tratarse de un "exitoso" ataque, la personalidad y preparación de Zelensky resultan muy cortas y mediocres. Zelensky no tiene la capacidad como para preparar estrategias ni organizar la logística militar que se requirió tanto en Kursk como en Moscú y simplemente se prestó a dar la cara para que el mundo le atribuyera semejantes hazañas militares, atacando objetivos civiles, como suelen hacer los cobardes. Lo interesante es que Zelensky se dejó dar el "Beso del Diablo" por parte de Europa ya que si bien contaba en cierto modo con el voluble apoyo moral de Trump y con cierto beneficio de las dudas con el Kremlin para negociar la paz, en este momento Donald Trump se siente defraudado por Zelensky pero al mismo tiempo animado a reclamar los recursos minerales de Ucrania como indemnización de gastos excesivos, mientras el Kremlin decidió considerar a Zelensky y sus fuerzas armadas como "Terroristas", con todas las repercusiones que eso representa. Europa, mientras, se carcajea de ambos lados, de Kiev y de Rusia haciendo equipo con EE.UU.

La paz que EE.UU. busca es artificial en cierto modo ya que su real objetivo es dejar de gastar dinero en un terreno que ambiciona, Ucrania, y Rusia no es precisamente el país más tonto del mundo. Para Moscú, la palabra de Zelensky no tiene valor ya que, como Putin ha repetido hasta el cansancio, el régimen de Azov está cimentado en el fascismo y fue instaurado por un golpe de estado en 2014, patrocinado por EE.UU., y los antecedentes de los tratados de Minsk, I y II, son el de la violación fragante por parte de Kiev hacia los mismos. Obviamente Moscú no se va a prestar a la creación de una tercera versión de dichos tratados con los mismos resultados.

Sin embargo, y por muy falsa que sea la voluntad de EE.UU. para lograr la paz entre Rusia y Ucrania, es cierto que Europa NO quiere que haya paz. Alemania y Ucrania engañaron a Rusia con los previos tratados de Minsk, solo buscaban darle tiempo al régimen de Azov para armarse y volverse en contra de Rusia y toda la Europa Oriental Pro-Rusa. La OTAN en sí solo fue la careta política para hacerlo oficialista tratando de hacer pasar a la Ucrania Neonazi como víctima de la tiranía de Vladimir Putin.

Ucrania se presta a los juegos de guerra de la Unión Europea justo en un momento crítico para occidente en el que la economía de todos los países implicados no es precisamente la mejor y los gastos de guerra ponen al límite las arcas de todos ellos ante un Donald Trump que, con sus arrogantes jugadas comerciales, ha puesto en vilo su propia economía y, por lo tanto, hace más cáustica su necesidad de "Recuperar" inversión apoderándose de los recursos minerales de Ucrania. Tal idea también resulta escalofriante si se piensa detenidamente ya que tanto Francia como Reino Unido ya le habían puesto la atención a esos recursos minerales ucranianos desde el inicio del conflicto en 2014, con el golpe de estado llamado "Euromaidan". Entre otros, el gran problema resultará en el hecho de que buena parte de esos terrenos ya están bajo el control de Rusia y, los que aún son ucranianos, ya están comprometidos a favor de la Unión Europea, algo que obviamente va a disgustar mucho a Donald Trump.

En resumen, Francia y Reino Unido, y sus comparsas, buscan desgastar a Rusia utilizando de escudo a Ucrania y desde luego un término de paz no resultará conveniente ya que eso les hará perder la onerosa inversión que han hecho armando, y apoyando, a Ucrania. De llegar a términos de paz, es obvio que la Federación Rusa tendría mucho que reclamar desde la incautación de activos bancarios internacionales hasta las sanciones y bloqueos comerciales y diplomáticos que han tratado de imponerle desde occidente. De llegar a un acuerdo, si es que eso fuera posible, Rusia exigiría tanto los terrenos ganados como las mismas indemnizaciones de guerra que occidente pretende, contando con la razón ya que realmente Rusia ha sido la parte más agredida por parte de todos los implicados.

Así de esta manera, Volodimir Zelensky y su pandilla de idiotas, así como sus "Aliados" de Europa, tienen otro fracasado intento para tratar de debilitar a un país que de anticipado ya les ganó la guerra.

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Messy Blues

sábado, marzo 01, 2025

Zelensky - Trump

¿Reír o llorar?

No tengo adjetivos para referirme acertadamente a Zelensky, salvo que para mí es un narcisista patológico, aparte de idiota, claro. Pero yo definitivamente jamás había visto tres villanos haciendo el ridículo a nivel mundial por televisión. Y me sorprende que Zelensky se mueve por el mundo como si nada sucediera. Va de Washington a Londres en un tris y tiene a los europeos comiendo de su mano mientras el ciudadano norteamericano promedio está financiando sus aventuras.

Personalmente no me caen bien ni Trump ni Vance pero es verdad, al menos en un argumento básico, que Estados Unidos gastó en tres años financiando a Ucrania, el presupuesto que hizo falta en los desastres de Florida y California y muchos ciudadanos están más que molestos. Yo lo estaría. Aunado a eso, todavía soportar los desplantes de los ucranianos que huyeron de la guerra y, lejos de comportarse como huéspedes, exigen un trato de primer mundo.

Pero, ¿Por qué Trump se acercó a Rusia?

Para nadie es nuevo que Trump y Putin llevan una cierta buena relación desde hace años, incluso el Partido Demócrata los acuso de haber intervenido el sistema informático de las elecciones a favor de Trump en 2016. Eso definitivamente es poco posible especialmente cuando la Federación Rusa siempre ha evitado la intromisión, pero sí es verdad que como ex-agente de la KGB uno, y aficionado a las armas el otro, existe un cierto tipo de convergencia, un lazo si bien no afectivo, sí bastante estrecho que los hace iguales en cierto modo.

Vladimir Putin es un lobo, uno que domina las estepas de la política mundial y puede lograrlo todo solo o acompañado y jamás ha precisado de ayuda alguna, cosa que se puede notar desde 1999 cuando ocupó su primer cargo a nivel presidencial. Putin es un Ex-Agente de la KGB entrenado en muchas cosas de índole militar y marcial así como en artes, idiomas y cultura. Como buen ruso de la era soviética, es un buen jugador de ajedrez y eso lo ha dejado patente en todo lo que hace. Donald Trump es un idiota, ya lo sabemos, pero no es cualquier idiota, es un idiota con visión y de entrada sabe que su amistad con Vladimir Putin dará mejores resultados que la inútil defensa que el occidente hace a Zelensky. Pero echando una mirada, podríamos entender por qué Trump prefiere hacer tratos con Putin y no con la Unión Europea:

Emmanuel Macron: También llamado muy acertadamente como "Napoleoncito" por María Zajárova, vocera presidencial del Kremlin. Macron es un pobre diablo surgido de una educación jesuita y la parte más emocionante de su vida fueron el esgrima a nivel amateur y alguno que otro deporte mal practicado pero sostenido por los profundos bolsillos de sus padres, ambos médicos, su personalidad trató de ser la de un líder en una época de transición y escribió un tibio ensayo literario que pasó de noche: "Memoria, historia y olvido". Libro del que al parecer él mismo no aprendió nada. En resumen, nada interesante detrás de Macron.

Keir Starmer: Con una relativamente exitosa carrera de abogado internacional, sus bases políticas son nacionalistas y desde luego monarquistas. Su máxima experiencia como soldado también se limita a la respuesta militar de Inglaterra a la Argentina por el asunto de las Falkland Islands (Islas Malvinas) y fue licenciado luego de que un obús mal manejado por su propio escuadrón estallara cerca de ellos y lo dejara temporalmente sordo. Un Keir Starmer de veinte años regresó temeroso a su casa después de eso.

Donald Trump es un niño rico comportándose como tal a pesar de su avanzada edad pero al menos tiene la ventaja de tener mucho dinero y eso le permite hacer y deshacer a su antojo... pero no contra Putin. Donald Trump sabe que Putin representa un código de honor y que confrontarse con él sería una gran estupidez y también sería tanto como negar la historia moderna de la civilización alcanzada en 1989 después de la política perestroika de Mijaíl Gorbachov, cuando por cierto Donald Trump logró colocar negocios de su padre y de él en la casi desaparecida Unión Soviética. Lo cual explica en parte el respeto de Trump hacia La Federación Rusa como la conocemos hoy en día.

Luego entonces tenemos un capítulo pleno de bochorno y vergüenza en el que Volodimir Zelensky debió reunirse con Trump para acordar el inicio de un proceso de paz y el ucraniano cambió la jugada exigiendo más dinero y ayuda militar "Para vencer a Rusia". Definitivamente no es posible acertar ante uno de dos hechos: "Zelensky es muy valiente" o "Zelensky es muy idiota"... me inclino por la segunda opción, Zelensky es un idiota consumado aunque su decisión de no ceder terrenos que no le pertenecen a Estados Unidos no me disgusta del todo, confieso. El punto es que en cuestión de minutos Volodimir Zelensky fue hecho pedazos por dos lobos de mar de la política internacional: JD Vance y Donald Trump, a nivel mundial y en vivo. Pensé que Zelensky no podría mejorar su papel de imbécil pero por lo visto se ha propuesto sorprenderme.

Los memes y bromas no esperaron para aparecer y, si bien muchos occidentalistas se sienten agraviados, especialmente los ucranianos nacionalistas, buena parte del mundo se ha regocijado de algo que en el fondo esperaban ver, el momento en que Donald Trump le quitó la careta a un dictador. Si esta guerra sigue, será irresponsabilidad de un puñado de idiotas como son los miembros de la OTAN.

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Messy Blues

martes, febrero 25, 2025

Cosacos vs Casacas Rojas

Ucrania, su Ego y su protección fascista


Dijo Zelensky que si Ucrania no es aceptada en la OTAN, su grupo de poder creará una suerte de OTAN dentro de Ucrania. Suena bonito, ¿que no?. Suena a una de las demasiadas fantasías de la masturbación mental típica de Volodimir Zelensky, un sujeto que ya perdió el sentido común, sí es que alguna vez lo tuvo, y ya deja un claro mensaje de sus intenciones de convertirse en un dictador.

Solo diré algo a favor del mediocre personaje, Zelensky, y es su discurso de rechazo a las imposiciones de cobro que Donald Trump le exige: El pago de 500,000 millones de dólares por el apoyo que Estados Unidos le ha dado a Ucrania desde el advenimiento del gobierno de facto a partir del Euromaidan en 2014. Haciendo hincapié en las razones de Trump, el millonario está considerando en dinero estadounidense vertido a Kiev para la organización de las revueltas de la oposición ucraniana a través del fallecido John McKane en ese 2014 y no solamente lo que EEUU proporcionó, a través de la OTAN, a partir del inicio de la operación militar de la Federación Rusa en 2022. Y lo que fue insólitamente correcto por parte del cómico Zelensky fue que ese dinero le fue proporcionado como asistencia y no como préstamo y que no piensa condenar a Ucrania a una deuda por siglos.


Es cierto el argumento de Zelensky, ese dinero le fue entregado a Ucrania de forma asistencial, la parte que Zelensky NO menciona es que ese dinero jamás se utilizó para beneficio de Ucrania sino de los funcionarios en el poder que se hicieron millonarios quedándose con ese dinero y haciendo mercado negro con el armamento que Estados Unidos y la OTAN le entregaron. Zelensky tiene un razonamiento pasmoso pero obviamente bastante selectivo. Es mediocre, pero no pendejo... bueno sí, es un pendejo con iniciativa, lo cuál lo hace muy peligroso.

Pero las dinámicas de lo que ha empezado a suceder con el imbécil dictador y su relación con un "Malvado sin Honor", como ha llamado Robert De Niro a Donald Trump (muy acertadamente), es probablemente aún más caótica que siquiera la guerra misma en los últimos tres años.

La víspera de Ucrania en 2025 cambió desde que el Republicano se convirtió en candidato algún tiempo atrás y lanzó una campaña agresiva agarrándose de todos los errores del Partido Republicano y el idiota de Joe Biden, y con ese capital de guerra electorera provocó un tsunami que puso a temblar a Zelensky, quien incluso lo visitó haciendo gala de su rastrerismo funcional. Zelensky gastó más tiempo y dinero en hacer su ridícula diplomacia infantil que lo que hubiera gastado hablando directamente con Moscú.

Pero hagamos un paréntesis en Donald Trump 

Retomando las palabras de Robert De Niro, Arnold Schwarzenegger y de algunas celebridades extra, es cierto que el magnate es un niño rico que ya se hizo anciano pero que se sigue comportando como un niño rico, tal como lo hace Elon Musk. Donald Trump está acostumbrado a la supremacía blanca funcional,

al New York de película de Hollywood y a la idea idílica de que el Gringo Blanco es superior a todos los demás. Y eso ha sido por años, desde los años setenta del siglo pasado.

Como De Niro lo ha señalado, Trump no es una persona mala, Trump es simplemente un malvado sin ética ni honor y lo ha dejado claro desde su primera vuelta en la Casa Blanca pero si algo lo ha definido es la capacidad de tener una amplia visión sobre el terreno que está manejando y sus discursos incendiarios levantan polvo para ver de qué manera se acomoda al caer.

Las bravuconadas del magnate son su estilo de generar reacción para ejercer acción y esa reacción le indica la manera en que moverá sus piezas y Trump está consciente, plenamente, de que el futuro no es hacer sobrevivir la rancia burguesía decadente de Europa y la "América Blanca" sino de no hacer más peligrosos ni a China ni a Rusia que, lejos de haberse debilitado, han crecido aún más con el PIB a nivel mundial que supera la posición de Europa y Estados Unidos juntos.

Por más incómodo que resulte aceptarlo, Donald Trump develó la verdad debajo de la farsa Demócrata y del victimismo de los migrantes que vienen de centro y sudamérica. Es cierto que el narcotráfico está causando estragos en el continente y es cierto que el Ego enfermizo de un dictador de utilería como Zelensky está absorbiendo más presupuesto de Estados Unidos que la población misma de ese país. En resumen, con toda la crueldad que ello pueda implicar, Donald Trump no está actuando contra algo que no sea cierto y que no sea necesario.

Europa está haciendo exactamente lo que no debería hacer, inflar a Zelensky, porque saben que, por miedo, ellos no quieren confrontarse directamente con la Federación Rusa y están utilizando a Ucrania para hacerle una guerra de desgaste. Guerra que Vladimir Putin ya les dejó claro que van a perder. Europa y toda la ultraderecha mundial quiere doblegar a Rusia pero, como el propio Trump lo ha señalado varias veces, Rusia venció a Napoleón y a Hitler, y no deberían creer que ellos lo van a lograr.

Europa NO QUIERE aceptar que están creando a un tirano que se volverá en su contra en algún momento y que la cultura de Zelensky es la de guerrillas urbanas. Su mejor experiencia de guerra es patear a un hermano mayor del que sabe que no obtendrá más que una acción militar de advertencia. Un tirano al que no le importa su propio pueblo sino el poder por si mismo.

Ese es el punto. Donald Trump no le cae bien a nadie (ni a mí), pero su decisión de dialogar con Vladimir Putin en lugar de prolongar una guerra desigual y costosa, es una de las jugadas más atinadas que se han hecho a nivel diplomático mundial. Es cierto lo que Trump dice: "Zelensky es un dictador que debería convocar a elecciones". Y esa es una regla básica y obligatoria en cualquier país del mundo, por más pretextos que la Unión Europea le ayude a buscar.

En resumen: Zelensky es el futuro líder de un conflicto de terroristas ucranianos atentando contra Rusia y Estados Unidos, con la diferencia de que la Federación Rusa simplemente tomará Ucrania por seguridad regional y eso llevará a Estados Unidos a entablar una disputa que va a derivar en algo aún peor.

Volodimir Zelensky es el típico aspiracionista megalómano que jamás había tenido poder y ahora que relativamente tiene un poco, no dudará en utilizarlo. Aunque eso implique un  conflicto mundial. Esta vez con armas nucleares.

Cómo dije, Algo peor que un pendejo es Zelensky; un pendejo con iniciativa.



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Messy Blues

sábado, enero 25, 2025

Donald Trump Rides Again

El bravucón con poder... o "Bases para ser un cobarde con dinero"

No siempre es fácil aceptar cuando uno queda como un perfecto idiota pero tratando de hablar relativamente bien de Donald Trump es difícil no quedar como uno. Incluso su propio equipo corre ese riesgo. En virtud a los varios posts que hice recientemente defendiéndolo un poco, o tal vez más de un poco, apostando a que Donald Trump podría finalizar el conflicto Rusia-Ucrania tal y como lo había prometido en campaña. Digamos que “Caí en el Encanto”. Una semana después de su investidura como Presidente de los Estados Unidos, poco menos, el magnate bipolar ha puesto al mundo de cabeza con sus nada novedosas estupideces. Ahora entiendo por qué él no es parte de grupos de poder como “Skull & Bones” o “Bilderberg”, aunque en esas sociedades no tan secretas también ha habido idiotas.

¿Un mal necesario?

Por extraño que parezca, Donald “Duck” Trump es algo que el mundo debía enfrentar por muchas razones funcionales. Europa y Estados Unidos estaban cayendo en un juego de guerra simulado contra la Federación Rusa, mientras México y Canadá tuvieron que crear una dinámica interna de financiamiento comercial debido a la débil interacción con Estados Unidos (y en esto tendremos que darle la razón al Trump) y el negocio de guerra de Estados Unidos se vio mermado por la hemorragia monetaria causada por Ucrania e Israel. Al asumir el poder, Trump dejó claro el verdadero panorama internacional, que no es precisamente favorable para él, y mostró la manera en que han cambiado las cosas entre 2016 y 2025, nueve años de diferencias de todo tipo.

En primer lugar debemos pensar en la gran fortuna que Trump posee, al grado de no necesitar del apoyo de Skull & Bones ni de Bilderberg (y se nota en la errática y chauvinista estrategia política del sujeto) lanzándose al firmamento del poder con todo el ego “Alfa” que obviamente no puede demostrar con las mujeres, de no ser con dinero. Su necesidad de asociarse con el no menos idiota de Elon Musk gracias a su dinero, es una manera de imponer el peso financiero de por medio cubriendo su falta de capacidad mental para relacionarse con el resto del mundo, y lo mismo les sucede al pobre diablo de Marco Rubio. Un marielito que detesta todo lo que huela a Latinoamérica, incluida su Cuba natal… o especialmente su Cuba natal. Luego podremos observar que Donald Trump y su equipo de golpeadores se están aferrando a la idea de un Estados Unidos creado al estilo Disney (el Disney de los años setenta, claro) en el que el hombre blanco era el todopoderoso y tanto los negros como los latinos, y otras razas, éramos parte de la decoración. Trump se aferró a la idea de un Estados Unidos prefabricado en el que siquiera visitarlo era símbolo de poder y todas las economías del mundo dependían abiertamente del dólar… o casi todas.

¿En realidad existía ese Estados Unidos?

Estados Unidos en realidad solo tuvo un logro estratégico al crear la primera bomba atómica para obligar a Japón a rendirse pero ellos mismos aún dudaban de tener éxito poco antes de lanzar el Fat Man y el Little Boy. La entonces Unión Soviética bajo el yugo de Stalin ya tenía un proceso establecido para la creación de este tipo de armas, los Estados Unidos solamente fueron más rápidos. Su poder comenzó en 1935 tras convertirse en el poder financiero después de la gran depresión pero su gracia radicaba especialmente en la rapidez de la producción en serie (creada por Henry Ford) y los créditos a los productores industriales y del campo y a ciertas economías extranjeras, como la Gran Bretaña, con determinadas facilidades de pago y ocultas condiciones de intereses que doblaban el monto de la deuda adquirida. Otro detalle que hizo crecer mucho a Estados Unidos fue la creación de patentes por sobre todas, o casi todas, las cosas que facilitaban la vida de los estadounidenses y que comenzaron a crear mercado internacional. Con la declaración de guerra entre Gran Bretaña y Alemania en septiembre de 1939, Estados Unidos dobló su producción debido a que Winston Churchill tuvo que reducir sus exportaciones para enfocarse en la producción de armas e infraestructura militar, dejando el mercado internacional en manos de Estados Unidos.

Pero no se puede seguir adelante en el tema si no se mencionan dos cosas importantes que hicieron del dólar estadounidense la divisa más importante del mundo, por así decirlo. El “Patrón Oro” es por regla lo que se supone que certifica el valor de una moneda pero la Gran Bretaña dejó de utilizarlo después de la Primera Guerra Mundial y se basó en el “Patrón Fiduciario” que establecía el valor de su moneda en la confianza del pueblo. Es decir, eran los valores en oro y bienes de la gente misma lo que fortalecía (o debilitaba) la moneda, la Libra Esterlina. En 1944 se retiró el proteccionismo de las economías con el tratado de Bretton Woods y, en ese momento, inició el poder económico de Estados Unidos que poseía una gran capacidad industrial y mucha mano de obra disponible, asunto que permitió la circulación de dinero dentro del país y, al mismo tiempo,  creó la figura de administración basada en “Ingresos, Egresos e Inversión” que puso por delante a Estados Unidos dentro del núcleo de “Aliados” que vencieron a Hitler en 1945 y eventualmente a Idechi Tojo ese mismo año.

Pero hasta 1971, el dólar mantenía el “Patrón Oro” y Richard Nixon lo cambió al “Patrón Fiduciario”, asunto que hizo del dólar la moneda más poderosa basada en el valor de la economía y confianza ciudadanas pero sin una regulación debida ante la globalización. A finales de los años ochenta incluso China tenía una considerable deuda con Estados Unidos y la caída de la Unión Soviética hizo más fuerte la crisis de países acreedores ante un Estados Unidos, que no podía pedir mejor momento para su economía. Pero básicamente, el esplendor de Estados Unidos se puede establecer entre 1950 con el comienzo de la era atómica (y la Guerra Fría) y 1985 con las políticas intervencionistas de Ronald Reagan y su “Guerra de las Galaxias”. En treinta y cinco años Estados Unidos estuvo a la cabeza de todo y de todos en muchos sentidos pero especialmente había creado la idea del “American Way of Life” que atrajo a propios y extraños, creando apatridismo entre los migrantes (especialmente mexicanos) y nacionalismo extremista entre la población anglosajona. En 1986 Estados Unidos comenzó una gran campaña de desprestigio contra el sistema soviético basado en el desastre de Chernóbil y eventualmente lo utilizó para contribuir a su caída pero irónicamente fue la separación de Europa Oriental, de la URSS, lo que representó un enorme gasto para la Europa occidental y por consecuencia para Estados Unidos.

Cuando China comenzó a trabajar dentro de sí misma utilizando el colectivismo, el mercado internacional comenzó a sufrir algunos embates ya que este país, lejos de importar, comenzó a exportar manufactura barata, demasiado barata en ese entonces, e invadió los mercados sin control arancelario, dado que no se suponía que sus artículos pudieran considerarse suficientemente aptos para desplazar las producciones domésticas de otros países pero eventualmente comenzó a mejorar la calidad de su producción al grado de potenciarse lo suficiente como para poner en riesgo las producciones artesanales locales (como sucedió con la producción de zapatos en León Guanajuato, por ejemplo). A este punto, Estados Unidos dejó de representar la atracción de novedades que había logrado en las décadas previas a los años noventa y, al inicio de esa década, tuvo un gran desacierto con la “Guerra del Golfo”, que colocó a Estados Unidos en un gran dilema económico.

Los años noventa tuvieron dos eventos, uno financiero y el otro cultural, no evidentes pero lo suficientemente considerables como para develar el resquebrajamiento de la hegemonía Norteamericana. El primero fue la suspensión del “Interés compuesto” que también implicaba el perdón de deudas bancarias bajo la desconfianza de que dicho interés compuesto deshabilitara la economía y el segundo fue el crecimiento de la “Agenda Woke” en la que las minorías sociales de ese país intentaron hacerse de una voz (LGBT, Feministas Extremistas, Comunidad Negra, etcétera). Sin un juicio personal en el tema, es cierto que la cultura “Woke” nunca ha tenido un sustento real en cuanto a sus reclamos pero considerando que nació entre los años ochenta y maduró en las décadas siguientes, es cierto que su crecimiento fue mermando mucho las bases culturales de una sociedad tan amplia y diversa como la de Estados Unidos. Se destaca por ende el incremento de los ciudadanos estadounidenses consumiendo drogas cada vez más peligrosas. Y comercializando armas de fuego hacia Latinoamérica.

Es decir. Sí, Estados Unidos fue el país más poderoso del mundo occidental (con hincapié en este detalle) pero esa gloria fue de sustancialmente treinta años (1960-1990) y comenzó la evidencia de su declive después del escándalo Clinton-Lewinsky y probablemente fue la industria del cine la que manifestó dicha decadencia con su cine cada vez más mediocre plagado de remakes y películas con abuso de filtros y guiones estúpidos. La industria musical no fue mejor y, después de un dominio absoluto de las disqueras entre 1956 y 2000, la música hecha en Estados Unidos dejó de tener sentido artístico dando lugar a las invasiones de géneros realmente corrientes y destructivos como el reggaetón en Latinoamérica, donde antes Estados Unidos tenía una gran relevancia gracias precisamente a que estilos como el Jazz, los Blues, el Country, el Heavy Metal y el Rock tenían un gran contenido filosófico, mismos que fueron hechos pedazos a partir de la creación del Rap y el Hip Hop a finales de los años ochenta.

Estados Unidos sí fue una potencia, eso es verdad, pero en realidad nunca alcanzó el adjetivo, ni la calidad, de “Grande”. Estados Unidos ejerció su poder a costa de explotar los recursos de otros países inventando guerras y terroristas pero eso es un concepto que ya está girando por todos lados en videos y otros blogs, así que no es muy necesario mencionarlo aquí.

Pero… ¿por qué era necesario el discurso incendiario de Trump?

Decir “Necesario” resulta aventurado porque incluso en este mismo blog yo mencioné la esperanza que se tenía en el magnate para detener al idiota de Zelensky y hasta justifiqué muchas de las cosas que Trump hizo en su pasada administración y, como mucha gente, no conté con su personalidad narcisista y lo voluble, e idiota, que Donald Trump puede llegar a ser. Necesario sí es por demasiadas cosas respecto a cómo está funcionando el mundo y también para dejar claro, tanto a Trump como a los supremacistas, que Estados Unidos está lejos, muy lejos, de ser y poder volver a ser el gigante que fue. Por así decirlo.

Su irrupción de regreso en la escena política puede obedecer a muchos de sus planes e intereses que son respaldados por otros imbéciles iguales a él, como Musk y Rubio, pero en sí Trump no es peor que un retrasado mental como Joe Biden, solo es diferente. Sus estupideces como cambiar el nombre al Golfo de México, invadir Groenlandia, apoderarse del Canal de Panamá y nombrar terroristas a los cárteles de la droga son parte de su estrategia de “Terror” para intimidar pendejos, tal como lo hace el Bully del salón. Ya saben, aquel que llega de abusivo apoyado por otros bullies bravucones pero, todos sabemos lo que es un bravucón, es tan solo un cobarde con traumas y complejos de inferioridad y de eso Donald Trump ha demostrado tener bastante.

Pero los terrenos inesperados que Donald Trump dejó al descubierto revelaron una verdad muy dolorosa para el propio Donald Trump y para quienes esperaban el regreso del “Sueño Dorado” que Trump tanto alegó en su primer día. Sus planes de expansionismo se encontraron de frente con la reacción mundial, desfavorable para Trump, y el derecho internacional por lo que Donald tendrá que replantearse su discurso de poder tomando una ruta diferente, por un lado, y por el otro se dio de frente también con una Federación Rusa que supera por mucho a la Rusia Imperial Zarista y a la propia figura de la Unión Soviética en sus mejores tiempos. Si Trump opina que Estados Unidos es el país más poderoso, Vladimir Putin ha dejado más que claro que dirige la nación realmente más poderosa.

De entrada, México fue el sparring favorito de Donald Trump buscando humillarnos y luego continuó con su necedad de apropiarse de Groenlandia, retomar el poder del canal de Panamá y poner a Europa y Rusia de rodillas para que terminara el conflicto de Ucrania, rematando con su retórica de insistir que Canadá debe anexarse a la Unión Americana. En menos de dos días, su tazón de sopa hirviendo se le derramó de las manos y todos le pusieron un freno. Claudia Sheinbaum le espetó con bases legales e históricas mientras el resto del mundo le hizo ver lo idiota que el señor puede llegar a ser, lo cual resulta redundante considerando que es Donald Trump.
Enumerando un poco algunas cosas que Trump enfrentó:

1.- Rusia le dijo que sus amenazas arancelarias no eran ninguna novedad ya que son el recurso favorito del magnate. Por consecuencia, el país eslavo le recalcó que no se sienten intimidados ni por él ni por nadie y que sus planes de calmar a Ucrania siguen adelante, con o sin su intervención, y muy a pesar de los valiente que pueda sentirse el ridículo de Zelensky.

2.- Panamá le ha dejado claro que no piensa ceder el manejo del canal aún a pesar de que el señor Trump quiera hacerlo a la fuerza.

3.- Dinamarca aplicó la misma respuesta respecto a Groenlandia

4.- México también le mostró a Trump el panorama de poder comercial y político que ahora domina al país y que sus coerciones, las de Trump, se resumen a la demagogia. A diferencia de los tiempos del neoliberalismo con Peña Nieto, la dinámica social de México es más fuerte y soberana y con Claudia Sheinbaum, Donald Trump se topó con pared.

5.- Aunque de una manera muy diplomática, en contraste a la estridencia de Trump, China también dejó claros los terrenos que está dominando y que no piensa dejar de lado. También las amenazas arancelarias contra el grupo de los BRICS fue algo que China hizo quedar como mero discurso de consolación por parte del magnate.
En un resumen protocolario, Donald Trump cumplió las expectativas de la decepción esperada no obstante que hubimos quienes apostamos al menos un poco por él. Donald Trump está haciendo lo que se supone debe hacer: Ser Donald Trump, ser fiel a sí mismo con toda la falta de clase y sentido común que siempre lo ha caracterizado. Su discurso y su actitud de pandillero del Bronx, pero con poder, lo han pintado de cuerpo entero y para nadie resultó ser nada nuevo todo lo que ha hecho en menos de una semana.

Para desgracia de sujetos como Zelensky y sus payasos de Azov, Donald Trump tiene planes más propios de Estados Unidos respecto a Ucrania y si él pensaba quedar como el héroe que libraría a Ucrania del peligro de Rusia (un peligro imaginario, cabe decir), ha puesto a su país, o lo que queda de este, en manos de Donald Trump. Aunque, claro, si Vladimir Putin no permitió la anexión de Ucrania a la OTAN, tampoco permitirá que Ucrania se convierta en una colonia de Estados Unidos, y eso es algo que Rusia ha dejado totalmente claro.

La mezquina perorata supremacista de Donald Trump pudo haber causado preocupación en los arribistas que esperaban verse beneficiados con la ascensión de Trump (PRI y PAN, por ejemplo) pero en un sentir más responsable, el discurso del Presidente Naranja fue bastante más propio de un idiota con poder, mejorando la apuesta de Volodimir Zelensky, que ya es mucho decir. El gran problema es que con Zelensky, EE.UU. creó un segundo Benladen quien no tardará en hacer sufrir a Estados Unidos con repentinos brotes de atentados dentro y fuera de la Unión Americana. Volodmir Zelensky inició su guerra personal contra la Federación Rusa un año después de que Biden asumiera el poder y, tres años después, descubrió que tanto Biden como la Unión Europea se burlaron de él. Ucrania puede no tener el mejor ejército, de hecho no tiene un ejército real, pero sí cuenta en sus filas con demasiados mercenarios y asesinos a sueldo, que no es muy diferente a los kamikaze musulmanes o a los matones del crimen organizado. Pareciera ser que Don Donald no está consciente, como tampoco lo está Sleepy Biden, de los muchos enemigos personales que ya se han echado a cuestas.

Digamos que la arrogancia de esos dos está terminando de echar abajo el pretendido poder que alguna vez tuvo esa nación, si es que lo tuvo. Aunque es debido señalar que no es su pueblo el que está mal (los supremacistas sí). Muchas de las mejores cosas en el mundo fueron inventadas por migrantes o descendientes de esclavos en Estados Unidos, como los Blues, el Jazz, las guitarras Gibson y Fender, la goma de mascar y el movimiento Hippie, entre muchas otras cosas. Donald Trump es exactamente la antítesis de todo eso.

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