Translate

domingo, noviembre 01, 2026

Las verdades sobre Ucrania: El invierno del éxodo

Cruzar a Rumanía cuando el frío y la guerra no dan tregua


Mientras las cúpulas diplomáticas y las potencias globales continúan jugando sus cartas en el tablero geopolítico, sobre el terreno la realidad se mide en grados bajo cero y estufas apagadas. Con el colapso recurrente de la infraestructura energética en varias ciudades de Ucrania, incluida la capital, Kiev, miles de personas continúan enfrentando una disyuntiva implacable: permanecer en hogares sin luz ni calefacción en pleno invierno o emprender la huida por rutas de alto riesgo.

En las fronteras del suroeste, particularmente en el límite fluvial y montañoso con Rumanía, se vive un drama diario alejado de las cámaras de los grandes noticieros.

Entre la congelación y la frontera

Para quienes escapan desde el centro y este del país, llegar a la frontera con Rumanía representa una travesía extenuante. Muchos desplazados —en su mayoría mujeres, niños, adultos mayores y hombres que buscan evadir el reclutamiento— intentan cruzar por pasos montañosos como los Cárpatos o arriesgan la vida cruzando las frías aguas del río Tisza.

Los informes de rescatistas y guardias fronterizos locales coinciden en un patrón alarmante que señala que el mayor enemigo de esta ruta migratoria ya no es solo el conflicto armado, sino el frío extremo. Temperaturas que caen drásticamente por debajo de cero, combinadas con hipotermia, agotamiento físico y desorientación en terreno montañoso, han convertido la travesía en una trampa mortal. Quienes logran cruzar a territorio rumano suelen llegar al límite del colapso físico, requiriendo atención médica urgente para evitar la amputación de extremidades o la muerte por congelamiento.

La crisis energética como motor de desplazamiento

Detrás de este flujo constante de desplazados no solo está el impacto directo de las operaciones militares, sino el desgaste sistemático de la vida cotidiana. La destrucción y saturación de las redes eléctricas han dejado a millones de personas expuestas a inviernos implacables. En Kiev y sus alrededores, las interrupciones en el suministro de agua y calefacción centralizada han transformado el espacio urbano en un entorno hostil para la supervivencia básica.

Las organizaciones humanitarias independientes han advertido que el desplazamiento por congelación se ha consolidado como una de las facetas más severas del conflicto. La falta de alternativas térmicas seguras obliga a familias enteras a tomar decisiones desesperadas, optando por rutas informales de escape donde el margen de supervivencia es mínimo.

El reto para los países limítrofes

Del lado rumano, las autoridades locales y las ONG independientes enfrentan una presión constante. Aunque la logística de recepción se ha adaptado tras años de flujo migratorio, las condiciones climáticas del invierno complican los operativos de rescate en zonas de difícil acceso. La asistencia inicial se concentra en cubrir necesidades vitales inmediatas: refugio térmico, mantas, atención médica para la hipotermia y alimentos calientes.

El drama en la frontera rumano-ucraniana demuestra que, más allá de los discursos oficiales y la polarización informativa de Occidente y Oriente, el costo real de la geopolítica sigue recayendo sobre la población civil, atrapada entre el fuego cruzado, la escasez energética y las inclemencias del tiempo.

Escribió: Messy Blues

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

domingo, octubre 04, 2026

La guillotina de cartón

Las razones tras la decapitación simbólica de Felipe Calderón


En 2006 yo ni siquiera era izquierdista, de hecho yo había sido foxista en el 2000, pero en el inicio de las campañas electorales del 2006 me sentía defraudado por Fox, además de que Acción Nacional me había hecho una jugada digna de bastardos que, hasta el día de hoy, no les perdono. Pero el punto esencial fue que en esos días de hace veinte años yo me incliné por Andrés Manuel López Obrador por simpatía personal, ya que al tabasqueño lo conocía desde 1989, a través de Socorro Díaz. En sí, yo estaba realmente apático en todo sentido respecto a la política, debido a la gran decepción que menciono arriba.

A Andrés Manuel no lo conocía mucho en cuanto a carrera política pero sí como Jefe de Gobierno de la Ciudad de México (en esos días Distrito Federal) y, si bien ciertas colonias antaño vistosas lucían con un tinte de excesos milennial como graffitis y tiranía LGBT (disculpen si lo digo de esa manera), el manejo de la economía y la infraestructura de la capital del país estaba siendo bastante aceptable.

Pero todos sabemos que la política es el arte de hacerse ricos tragando mierda sin hacer gestos y por supuesto que la izquierda e Andrés Manuel no contaba con la aprobación del poder detrás del PAN y del PRI como para permitir que el político de ideas rústicamente colectivistas llegara al poder y echara a perder 77 años de manipulación de gobierno. Y este es el punto de la decepción que muchos sentíamos en ese momento, porque seis años atrás habíamos votado por Fox precisamente para quitarnos la dictadura del PRI de encima.

Lejos de erradicar los males del PRI, Fox puso en práctica aquello de: Si no puedes con el enemigo, únete a él.

Pero sucedió lo impensable. Un desconocido de poco carisma y apariencia petulante (y cómica) ganó la presidencia en un México que ya daba por hecho que el también confiado López Obrador ganaría la contienda. Técnica y legalmente, hasta el día de hoy, es difícil (si no es que imposible) comprobar que hubo un fraude pero, en la lupa del sentido común y la inteligencia aplicada, seguro que lo hubo.

Fueron las acciones de entrada al principio del gobierno de Calderón lo que dejó aún más evidencias para quienes sabíamos leer entre líneas, como ganarse la simpatía del ejército y los cuerpos policiacos al mejorar sus salarios y prestaciones, previniendo un eventual golpe de estado. La cooptación de los medios de comunicación (con la servil ayuda de Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego) y el espionaje a líderes de opinión opuestos a él y al panismo en sí (así como la persecución política de muchos más), fue lo que distinguió de manera política social al michoacano.

En su afán por legitimarse, su carta más ruda fue declarar la Guerra al Narco, lo que, lejos de pacificar al país, lo envolvió en el torbellino de violencia que aún hoy seguimos viviendo. Por supuesto, Calderón no le declaró la guerra a todo el narco, sino al narco contrario a su bando. Algo que quedó fuera de la ilustración en el mensaje.

La otra decisión fue querer decapitar de una vez por todas a la hidra que podría amenazar dicho poder: el Sindicato Mexicano de los Electricistas. La Compañía de Luz y Fuerza del Centro era el referente más poderoso en cuanto a peligro inminente para él y el panismo en el poder y no era exactamente por los ejecutivos corruptos dentro de la empresa (que se la vendieron —políticamente hablando— por un puñado de pesos) sino porque los trabajadores podrían iniciar una revuelta con golpeteos constantes, amparados por su sindicato.

Sabía, Calderón, que entre el SME y el gobierno de Fox ya había cuentas laborales pendientes, pero más interesante resultaba la creación de las líneas de fibra óptica (en ese entonces el primer sistema de su tipo en el mundo) derivadas del ingenio de los becarios haciendo servicio social en Luz y fuerza del Centro. Calderón demostró dos cosas, su habilidad siniestra para manejar a sus adversarios políticos y un mensaje muy claro de que le importaba un carajo quién pudiera enojarse con él. Su necesidad de legitimación era para no dejar una invitación abierta a la sublevación social.

Lo que no calculó Calderón fue que, con eso, creó un enemigo que, en esos momentos indefenso, crecería lo suficiente para, primero castigar al PAN en 2012, y eventualmente alinearse a las huestes del pueblo resentido, muy similar (no completamente igual, acepto) al nacimiento del movimiento bolchevique de cien años atrás en la Rusia Zarista. Enemigo socialmente fuerte y políticamente poderoso que en ese entonces tenía un promedio de treinta a cuarenta con vástagos menores a los diez, y ahora cuenta con un promedio de cincuenta a sesenta y esos vástagos están entre los veintes y treintas.

Tras haber crecido en una economía destruida por Calderón, esa generación de millones de hijos de los ex-electricistas, muestra una buena parte de los votantes del partido oficial y desde luego no iban a perder la oportunidad de protestar contra el ex-presidente Calderón en su participación en el evento derechista llamado Foro América Libre 2026 y dejarle claro el agravio que, como el 2 de octubre, ya no se olvida. En este caso con razones de peso.

Pero esto merece un análisis más frío y profundo.

Hay eventos que no se explican por la coyuntura del día, sino por el peso acumulado de los años, como es el caso en cuestión. Lo sucedido el pasado 30 de septiembre con la protesta y la representación simbólica de la decapitación de Felipe Calderón, no es un hecho aislado ni una ocurrencia espontánea sino la manifestación de un volcán político que llevaba casi dos décadas en erupción silenciosa.

Para entender el acto —grotesco para algunos, catártico para otros— hay que alejarse de los colores y el ruido partidista e interpretar el mensaje de fondo que la izquierda social (no necesariamente la institucional ni la burocrática) le envía al país y al mundo.

2006 no ha cerrado la herida que no cicatrizó

Para un sector amplio de la sociedad mexicana, la elección presidencial de 2006 no fue simplemente una derrota electoral, sino el momento en que se fracturó la de por sí frágil idea de democracia. La percepción de fraude y la subsecuente crisis de legitimidad dejaron un agravio social que ni el paso del tiempo ni la alternancia del 2018 pudieron borrar por completo. La decapitación simbólica representa el juzgamiento popular que nunca ocurrió en los tribunales; es la condena a la figura que encarnó el inicio de esa ruptura.

La violencia como herencia; el costo de la Guerra contra el Narco

Más allá del conflicto electoral, el legado de Calderón está marcado por la citada estrategia de seguridad iniciada en su sexenio. El despliegue militar y la espiral de violencia que detonó dejaron decenas de miles de muertos, desaparecidos y familias económica y moralmente fracturadas. Para la izquierda social, este performance no es sobre la figura individual de Calderón, sino una protesta contra la impunidad histórica. La guillotina de cartón simboliza la exigencia de rendición de cuentas por las consecuencias humanas de aquella decisión histórica.

El mensaje al exterior, la izquierda de abajo no olvida

A nivel internacional, suele asumirse que la izquierda mexicana se reduce a la gestión gubernamental de la 4T. Sin embargo, actos como este recuerdan que existe una izquierda social autónoma, orgánica y movilizada, cuyos reclamos trascienden las agendas de los partidos y las mañaneras. El mensaje hacia afuera es claro, la memoria colectiva en México no la escriben solo las instituciones; la escriben la calle, el hambre y la necesidad de supervivencia y, en ese tenor, la factura del calderonismo sigue abierta.

Entre la catarsis y la descomposición del debate

Desde la independencia crítica, cabe preguntarnos, ¿ayuda la radicalización del lenguaje simbólico a construir justicia, o solo profundiza la polarización? Lo sucedido con la estatua de Calderón es muy similar al vandalismo ridículo de las feministas que quieren tirar el puto ángel, con la diferencia de que los extrabajadores de Luz y fuerza del Centro sí tienen razón. El punto sigue siendo, no obstante, el odio que orilla a la destrucción, mismo que deja un claro mensaje para esa ultraderecha que, en 2006, apoyó con todo su poder legal y clandestino para sentar al gris y pequeño Felipe Calderón en la presidencia, pero que sigue siendo odio y sigue siendo destructivo.

La efigie decapitada es un síntoma de dolor y rabia acumulados durante 19 años. Pretender reducirlo a vandalismo o fanatismo es ignorar las causas profundas de la indignación social. Sin embargo, el reto de la izquierda con vocación democrática sigue siendo transformar la catarsis de la plaza pública en instituciones sólidas, justicia real y memoria histórica, para que la rendición de cuentas deje de ser una efigie de cartón y se convierta en un verdadero Estado de derecho.

El relevo generacional y la pedagogía de la memoria

Muchas de las personas que hoy participan en estas movilizaciones o que consumen esta simbología eran, como ya dije arriba, apenas niños en 2006. Que esta narrativa siga viva 19 años después demuestra que no se trata solamente del resentimiento de quienes vivieron la elección, sino de una transmisión oral, cultural y de vivencias con el agravio. La izquierda social ha logrado articular 2006 y la violencia de la Guerra contra el Narco como la causa origen del México en el que crecieron. Entender esto permite ver que el fenómeno no es un exabrupto de nostalgia, sino la identidad viva de una nueva generación politizada en la protesta.

En julio de 2006 yo estaba muy enojado por el fraude. Viví veinte años con ese coraje atravesado y cada vez que veía a Felipe Calderón en fotos y/o videos le mentaba la madre desde lo más profundo, y no era, ni he sido, el único y eso quedó claro el pasado 30 de septiembre de 2026. La izquierda maduró y se hizo del poder pero Calderón y su partido no esperaban que ese agravio que dejaron implícito hace veinte años viniera a plantarles cara.

En lo personal creo que ese alarde de fuerza y violencia es comparable al vandalismo de las feministas de red social que salen a destruir sin una propuesta constructiva, pero la gran diferencia (una que ni yo como ciudadano que paga impuestos puede negar) es que los que en 2006 fueron despojados de su fuente de ingresos por una venganza política. La estatua cercenada es un símbolo y un testimonio de un poder que aplastó la voluntad del pueblo en esos días y, hoy, ese pueblo ha salido del cascarón para aplastarlo a él.

La caída y destrucción del monumento (por cierto creado por el propio Calderón) es una clara evidencia de que la mayoría de mexicanos no va a perdonar que el panismo apoyado por el priísmo haya hecho de México un país dependiente del mercado informal y las divisas provenientes de los Estados Unidos.

Es, la decapitación simbólica, un avance de lo que está por venir en cuanto a política y, de manera categórica, deja establecido que, a partir de 2018, será la mayoría de ciudadanos quienes decidamos el tipo de gobierno que vamos a tener, y no son exactamente la mediocre derecha del PRI ni la abierta ultraderecha del PAN.

Quedó claro, más que claro, que Felipe Calderón no es exactamente bien recordado.

Es cuanto

Messy Blues


Buy Me a Coffee at ko-fi.com

lunes, agosto 03, 2026

Las Industrias Rivera y su legado

Héctor y Enrique, creadores de un imperio (o, aclaraciones pertinentes de lo que dije y no dije sobre ellos)

Hace un tiempo, cosa de meses, estuve a practicar un repertorio que, como Hired Gun, tuve que repasar. En la dinámica estaba una persona —colega— que por años ha intentado hacerme sombra (díganme algo nuevo). Me conecté a un amplificador RIVERA, que son muy buenos, y comenzó a hacer comentarios en mofa. Uno de ellos fue:

—¡Mira, te queda mejor que bien!

El sujeto esperaba mi incomodidad y una tercera persona, la que me invitó, trató de suavizar las cosas pero sin mayor aspaviento miré el amplificador, sonreí y respondí sin calcular venganza, ironía o desquite.

—Bueno, eso es obvio, ese apellido es muy chingón.

Sinceramente mi respuesta fue bobalicona y sin coraje, solo por responder algo con un poco de arrogancia pero sin intención de fregar. Curiosamente el que se enojó fue él y me llamó de todo, desde mamón hasta narcisista. Si bien no tengo razones para ser narcisista, sí soy un tanto arrogante y medio mamón, eso es cierto.

Para nadie es nuevo que lo de Hendricks es un tributo a Jimi Hendrix, de quien tomé las bases para tocar la guitarra y el gusto por las Stratocaster, la verdad el asunto de un apellido es menor, especialmente si lo que yo hago es tocar la guitarra y OPINAR en temas varios. Que no son por fuerza una verdad absoluta.

Yo no soy periodista, empecemos con eso. Ni siquiera soy analista, comentarista o erudito (de no ser en cosas de guitarra, ahí sí me la pelan) y lo que yo escribo está orientado a la opinión personal. Las cosas políticas que publiqué en 2006 están basadas en datos y fuentes reales pero también hubo manos negras en el uso de mis espacios web; como son este blog, Salvatierra Mártir, La Maraca y Nothing but the Blues. Todos esos fueron idea mía, uno lo hice para mantener publicidad sobre mi música y los otros por expresión como ciudadano. Estudié, eso sí, un año de periodismo en la escuela de Alonso Sordo.

Pero no me saldré por la tangente.

De 2007 a 2009 este blog y el de Salvatierra Mártir tuvieron más de un columnista y estos a su vez podían publicar a nombre de cualquiera, con aliases y hasta con mi nombre y apareció un artículo en el que yo acusaba a mi propia familia de haberse apropiado de la fortuna creada por mi padre. Consideremos algo importante, eso apareció en el periodo en que tuve que regresar a la Ciudad de México a comenzar de nuevo y no me era sencillo ingresar a internet. Luego, el artículo estaba pleno de inexactitudes pero con nombres bastante reales. Me di cuenta del problema cuando una de las columnistas me señaló que yo me había excedido con ese artículo.

Aquí lo que sucedió:

Es cierto que en Salvatierra, Guanajuato; yo tengo mis enemigos (todos por mi cabello largo y por el asunto de la música) pero también tengo muchos amigos. El punto es que allá hay parientes y algunos de ellos tienen sus diferencias con los de acá de la ciudad. Uno de ellos filtró información falsa con las acusaciones que me atribuyeron a mí y, eventualmente, ese artículo perjudicó a uno de mis primos, cuya carrera de abogado no tiene tacha, y me consta. Claro, para el lector promedio, y el juicio general, el resentido social fui yo.

Eventualmente tuve un acercamiento con otro primo quien me reclamó ese artículo, le expliqué la realidad, al parecer me creyó, pero derivado de mi personalidad de músico de rock (cabello largo, idealista, etcétera) nos volvimos a alejar. Lo cual lamento bastante. El punto es que después de ese artículo no quedé cómodo porque tendría que reconocer algunas cosas que pocos saben, como:
1.- Mis tíos Héctor y Enrique, hermanos de mi padre, pagaron mi educación casi desde el jardín de niños.

2.- Mis primos, hijos de uno y otro, siempre se portaron bien conmigo.

3.- Si por dos personas tengo principios elementales de ética y honor, esos fueron mi abuela Pilar y mi abuelo Rafael.

4.- Si alguien me apoyó en todo, en los momentos en que enfrenté muchos problemas existenciales esa fue mi tía Reyna Estrada (esposa de mi tío Héctor). Ella se la pasó defendiéndome de todo el mundo cuando yo era realmente una bala perdida.

5.- Ambos tíos me enseñaron el concepto de leer y escuchar para aprender. Puede ser que mi ego sea algo inflado, pero también soy bastante autocrítico gracias a sus lecciones.

6.- Si a alguien les debo mi capacidad de aprender idiomas, es a ellos dos (y a mi tía Reyna).
Pero, ¿y por qué es importante?

Hace algunos años, probablemente ocho o nueve, alguien me puso un comentario como respuesta a un artículo que yo sí escribí sobre el ex-presidente Andrés Manuel López Obrador. En ese entonces se mencionaba de una propiedad de uno de sus hijos en Estados Unidos y obviamente mi artículo era a favor y defendiendo al político y el mensaje fue el siguiente:

"...eres un pendejazo. Tú no te vas a casar con una gringa, ¿eh?"

El tenor me trajo a la mente un comentario de ese primo citado arriba respecto a mis anteojos redondos y su insistencia a que yo cambiara de estilo:

"...John Lennon no va a reencarnar en ti, ¿eh?"

No me sentí insultado (en ninguno de ambos casos) pero eso me dejó con muchas preguntas. Por supuesto, yo no soy el primo cómodo ni el mejor portado, eso lo sé y siempre lo he aceptado pero también es verdad que siempre he caminado por las veredas complicadas tratando de mantener la integridad de mi forma de pensar. No, no soy nada formal para vestir (lo que no quiere decir que tenga mal gusto para ello) y no soy para nada diplomático ni complaciente (y mi tía Reyna me enseñó a ser YO) y desde luego yo soy UN MÚSICO DE ROCK. No estoy en el nivel de popularidad como para aspirar a un Grammy, pero músico sí soy.

Mi manera de ser y conducirme es complicada pero jamás he dañado a nadie y jamás le he robado a nadie, así que no tendría por qué avergonzarme de tener tal o cual apellido, pertenecer a determinada familia o de ser quien soy. Luego entonces, ¿por qué tal odio sin preguntar siquiera? Por supuesto lamento que este espacio hubiera servidor como canal para que otro pariente en tercer grado, y a través de alguien malintencionado en el staff, atacara a mi familia utilizando mi nombre y lo lamento en serio; pero también tengo derecho a ser escuchado. Oportunidad que ellos no me dieron.

No, por supuesto que no me voy a casar con una gringa ni John Lennon va a reencarnar en mí. Le sorprendería a mi primo mi forma de defender mi propia identidad. Se sorprendería al enterarse que los anteojos redondos, si bien inicialmente fueron en tributo a los Beatles, también tienen una base cultural en cuanto a la historia de las ciudades de Puebla (ellos saben por qué), Salvatierra y Chipilo. Los anteojos de esa forma eran utilizados por los académicos que heredaron las bibliotecas religiosas en los últimos años del siglo XVIII e inicios del siglo XIX. Los militares ilustrados los utilizaban un poco más ovalados para señalar que eran eso, militares con grado académico, y Zaragoza no miente.

Héctor y Enrique, mis tíos, levantaron un imperio que iba de la industria del café a la editorial. Ayudaron a mucha gente (yo incluido), hicieron a mucha gente y sacrificaron mucho de ellos mismos por el bienestar de otros. No diré que somos unos ángeles en mi familia —que también tenemos nuestro lado rudo— pero es cierto que algo distinguirá al apellido y se llama integridad. Que la gente diga y juzgue, la historia habla por sí misma.

Mi prima —hermana de aquel— también merece mi reverencia. Conmigo siempre fue una persona generosa, respetuosa y hasta cómplice cuando ambos éramos adolescentes. Está mi primo tocayo, excelente contador, y mis primos actores, pero en especial está la línea de familia que ni ellos ni yo vamos a poder renegar. Hubo un abuelo que a todos, a ellos y a mí, nos legó el honor, la integridad y la clase.

... aún si yo soy un ridículo greñudo.

En honor y memoria a mi tía Reyna Estrada

Es cuanto

Messy Blues

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

miércoles, julio 22, 2026

Un regreso a las cuerdas de la realidad

Riffs, geopolítica y los enemigos del pueblo


Después de unos meses en silencio en el blog, afinando la guitarra y masticando la realidad, es momento de volver a conectar el amplificador y decir las cosas como son. Como músico que navega entre la complejidad del rock progresivo y la crudeza del blues, entiendo que la política global y nacional hoy suena a una disonancia preocupante. Aquí va un resumen de lo que no nos podemos callar.

1. El frente nacional: Los verdaderos enemigos del pueblo

En México, las cartas siguen sobre la mesa desde aquel fraude de 2006 que marcó a toda una generación de activistas de izquierda.

Hoy nos enfrentamos a dos actores nefastos:

Ricardo Salinas Pliego: Un oligarca que pretende mantener privilegios fiscales a costa del pueblo, exprimiendo a la gente trabajadora mediante esquemas de endeudamiento abusivo por baratijas. Su modelo es la usura disfrazada de imperio empresarial.

El Partido Acción Nacional (PAN): Una cúpula impregnada de delincuencia de cuello blanco, vínculos protectores con el crimen organizado y un clasismo sistémico que desprecia profundamente a la gente pobre (personificado en figuras impresentables como Natalia Torres).

2. La pesadilla geopolítica: La ultraderecha y el fascismo renovado

En el plano internacional, el panorama es aún más sombrío y brutal:

Donald Trump, JD Vance y Marco Rubio: Representan una reedición contemporánea del autoritarismo más siniestro (a la usanza de Hitler, Goebbels y Himmler), cuyo objetivo es someter al planeta bajo una agenda chauvinista y destructiva.

Benjamín Netanyahu: Actúa como un Mussolini moderno, llevando el belicismo y la opresión a niveles inhumanos.

Volodimir Zelenski y la Unión Europea: Lejos de la narrativa heroica del mainstream, el gobierno ucraniano ha abrazado la influencia de facciones extremistas (como el batallón Azov de corte banderista), mientras que la UE se ha prestado a un juego bélico sangriento solo para desgastar a Rusia, sin importar las consecuencias para la población.

3. El desconcierto: Vladimir Putin (otrora mi héroe) y las contradicciones de la geopolítica

Para quienes hemos analizado la política internacional defendiendo posiciones antiimperialistas, resulta profundamente desconcertante ver a Vladimir Putin dedicar elogios a Donald Trump el día de su cumpleaños. Es una muestra dura de que en la alta política internacional las alianzas de conveniencia suelen pasar por encima de los principios ideológicos, dejándonos una lección clara: la única postura coherente es con los pueblos, no con las cúpulas de poder.

La distinción necesaria: El pueblo no es la élite

Para no caer en dogmatismos ni discursos de odio simplistas, es vital hacer una pausa y afinar el análisis.

EE. UU. y Ucrania: El pueblo estadounidense no es el reflejo de sus cúpulas ultraconservadoras ni de sus corporaciones armamentistas; hay millones de trabajadores, estudiantes y activistas en EE. UU. que luchan a diario contra la desigualdad y el belicismo de su propio Estado. De la misma forma, el pueblo ucraniano es la primera víctima de una geopolítica brutal que lo usa como peón, sufriendo la guerra en carne propia mientras la propaganda intenta homogeneizarlos bajo las agendas de sus sectores más extremistas. A ellos y a los rusos.

Los sectores acomodados en México: Del mismo modo, no todos los empresarios ni las personas con recursos en México comparten la lógica rapaz de Salinas Pliego ni el dogmatismo clasista del PAN (el partido político más mierda que pueda existir). Existen sectores de la iniciativa privada que entienden la responsabilidad social, que cumplen con sus obligaciones fiscales y que respetan la dignidad de la clase trabajadora.

La lucha de clases y la crítica geopolítica deben dirigirse con precisión hacia las estructuras de poder, el capital especulativo y la demagogia política, no hacia sociedades enteras que, al final del camino, también buscan sobrevivir y vivir en paz.

Conclusión

Sigamos tocando, cuestionando y alzando la voz sin concesiones. Desde este espacio independiente, la guitarra y el pensamiento crítico seguirán firmes.

Es cuanto

Messy Blues


Buy Me a Coffee at ko-fi.com

lunes, febrero 02, 2026

Ricardo Monreal: El Pragmatismo Como Estrategia Troyana

De aliado fundacional a factor de tensión dentro de MORENA
Una trayectoria que cuestiona la coherencia


Sería injusto no mencionar algunos breves —pero sustanciales— logros de Ricardo Monreal Ávila como fue la integración del enfoque al bienestar social en la política mexicana y que logró atraer el voto del mexicano que vive en el extranjero. Hubo más ciertamente, y no sería cabal no decir al menos que los hubo.

Pero el Diputado Federal ha caminado desde los quince años en la política mexicana siendo rechazado por las élites lopezportillistas (que incluían a Luis Echeverría y Arturo Durazo, entre muchos otros dinosaurios) que mantenían  a Ricardo Monreal como un marginado necesario. Es cierto que militó en el PRI por veintitrés años hasta que, cansado de ser visto como un simple agitador político dentro de su propio partido, se cambió a las filas del PRD. Dicho con toda franqueza, un partido fundado por resentidos del PRI.

Es decir. Monreal no encajaba con la pompa de apellidos de alcurnia del PRI, igual que nadie en el PRD, y cambió de filas desdeñado por los grupos de poder salinistas, zedellistas y delamadristas. Obviamente el PAN de Vicente Fox lo aceptaba aún menos en cuanto a impacto mediático, contrastando con el temor que Fox le tenía a la fuerza social que Andrés Manuel López Obrador ya traía consigo.

También en contraste con la postura del tabasqueño, Monreal siempre atesoró primero su propio beneficio y luego lo justificaba. Sus puestos en el gobierno, desde 1975, han sido lo que le ha procurado al diputado Monreal tener una fortuna nada despreciable.

Un detalle. Los políticos del PAN suelen rentar los recintos más caros de la Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, León y Querétaro para sus eventos, discursos y reuniones partidarios; así como fiestas personales. Monreal es cliente asiduo del ExConvento de San Hipólito en la Ciudad de México —uno de los más caros en el país— para sus fiestas familiares. Los XV años de su hija aún tienen leyenda.

El detalle anterior es para ilustrar un poco la falta de lógica del discurso acostumbrado por el señor Monreal, El pueblo es primero, cuando sus bolsillos han crecido a la par de los políticos que su ideología, izquierda, dice combatir.

Pero sería mejor ver a Ricardo Monreal desde una perspectiva menos mezquina.

La primera lección tendremos que tomarla a partir de la situación morenista de la identidad, a mediano y largo plazo. Esto debido a que, al ver el potencial que MORENA tenía en 2015, muchos políticos de la rancia escuela se pasaron de facto a sus filas, igual que Monreal. La diferencia entre este y los fundadores de corazón  de MORENA radicó en que Monreal mantuvo una pata orbitando dentro de la actual oposición fingiendo pertenecer al ala izquierda de la política mientras los morenistas se levantaban para derrocar a dicha oposición (cosa que hicieron).

La incorporación masiva de muchos viejos lobos de mar a la nueva ola izquierdista, claramente triunfadora, trajo consigo las costumbres y prácticas de muchos políticos que sabían sacar partido de sus funciones, más no por ello cumplir con una verdadera tarea de gobernanza. Monreal es el arquetipo de ese fenómeno.

Monreal es uno de los más notorios políticos que, sin empacho alguno, han realizado giros copernicanos de ideología para mantenerse en el poder pues ha pertenecido a casi todos los grandes partidos del sistema que MORENA dice combatir, como el PRI, el PRD y el Movimiento Ciudadano. Su transfuguismo ha pasado por la vista de todo el mundo sin que alguien haga una sola observación.

Una pregunta legítima en el tema sería si Monreal es un transformador que encontró su camino, o si es un operador del viejo sistema que encontró un nuevo vehículo. A ojos vistas, es cierto que Monreal no se ha convertido en blanco de ataque de los idiotas que suelen inundar las redes sociales ni las plataformas en contra de MORENA. Su pragmatismo mercantil habla sin hacer ruido y consigue muchos trueques a cambio.

Prueba de lo anterior es que Ricardo Monreal permanece a cubierto dentro del vendaval mediático que se centra en dos direcciones bien marcadas, los derechistas que se van con todo contra Claudia Sheinbaum Pardo y quienes la rodean, contra los izquierdistas que, tiro por viaje, ponen en merecido ridículo a los derechistas. Aunque no por ello se les deba justificar.

Monreal, mágicamente logra salvarse del fuego a discreción y suele coquetear con las bancadas panistas y priístas mientras enarbola la bandera el oficialismo (pendejo no es). Su poder está demostrado en muchos rubros y áreas de influencia aunque se le escapó un poco la fiesta cuando impuso a la nefasta Sandra Cuevas en la Alcaldía Cuauhtémoc, quien heredó su poder a alguien aún peor, la también ultraderechista Alessandra Rojo. Ninguna de ambas habría podido aspirar a ello de no haber sido por Ricardo Monreal.


Pero el transfuguismo de Monreal, tanto el partidista como el ideológico no se juzga desde la perspectiva de su opinión propia sino del patrón que él sigue para ello ya que cada cambio coincidió con coyunturas de poder (gubernatura, senaduría y candidatura presidencial).

Esto no lo invalida en el sentido constitucional, pero sí lo sitúa en la tradición del político manipulador como la antítesis del militante de causa que predica MORENA. Como se sabe, Monreal es maestro consumado del lobbyist Interno utilizando el doble discurso y manejando la tensión interna.

Monreal emite constantes declaraciones públicas que matizan, critican o se distancian de las iniciativas centrales del gobierno (y la dirigencia nacional de MORENA) como son los casos de la Reforma Electoral, los  megaproyectos y el estilo de liderazgo. Y aunque la crítica interna es sana, Monreal no la ejerce en los foros partidistas, sino en medios masivos y en sus redes sociales.

Esto sigue el manual clásico de construir capital político propio diferenciándose del núcleo al que —se supone— pertenece y debilitando la unidad de acción. Es la táctica del político que se pone a la sombra del poder para negociar desde allí. Su influencia en el Senado para modificar iniciativas presidenciales es un hecho demostrable. Esto se concatena con el cacicazgo institucional construyendo la red de poder personal de Ricardo Monreal.

Su control del Senado y del proceso de candidaturas en 2021 le permitió colocar a allegados en posiciones clave. Desde las ya mencionadas Cuevas y Rojo hasta su hermano, sus hijos y colaboradores cercanos que consiguieron cargos de supuesta elección popular aunque en realidad fueron adheridos por la inercia de su infraestructura de poder.

Lo dicho en el párrafo anterior señala las prácticas de Monreal de clientelismo y nepotismo que MORENA denunciaba en su carrera hacia el poder. Monreal construye una plataforma de poder autónoma dentro del partido, lo que lo convierte en un jefe alterno con capacidad de veto. Pese a la imagen que Monreal ha vendido por años, su verdadera mecánica de trabajo sigue estando guiada por la escuela tradicional de la política, plena de manipulación, favores, trueques y, cuando son necesarias, traiciones.

Un proyecto de transformación requiere lealtad a las ideas, no a los caudillos internos y ese renglón no forma parte de la doctrina de Ricardo Monreal. Pero, más allá. En el caso de Monreal hay un conocimiento mañoso de chantajes y represalias clásico de los mejores tiempos del PRI y él cuenta con la ventaja de saber adaptarse a las tendencias. Supo brincar de la centro-derecha priísta al izquierdismo porril del PRD, y luego al izquierdismo contestatario de Andrés Manuel López Obrador.

El efecto desestabilizador de El Elefante en la Habitación que Ricardo Monreal utiliza actualmente, se debe en gran parte a su frustración de no haber sido incluido en la carrera presidencial del 2024, a la que aspiraba abiertamente y, como la dinámica sucedida lo demostró, quedó marginado por el proceso de selección en las encuestas que favorecieron, por mucho, a Claudia Sheinbaum.


La tensión que Monreal sostiene entre él y su partido tiene un fondo y tiene una forma. Especialmente siendo un político con su historial de ambición. Al ver bloqueado su camino máximo —al que al menos pensó que llegaría después de López Obrador—, Ricardo Monreal tuvo que hacer uso del conocimiento obtenido durante su carrera política previa y revisar sus opciones que eran, o sumarse lealmente, o convertirse en un factor de desestabilización disfrazada de equilibrio. Sus acciones posteriores después de perder contra Sheinbaum (críticas y distanciamientos) sugieren la segunda.

Ricardo Monreal supo convertirse en un excelente troyano dentro de MORENA creando un hilo invisible entre él y la oposición (conspiración discreta) y desde luego su motivación fuerte fueron sus intereses personales —poder, relevancia y legado— que ya no están alineados con el éxito unificado del proyecto.

Su racionalidad es otra, especialmente cobrarse la factura de haber sido funcionario tantos años. Concretamente, Monreal es el único dinosaurio abusivo tipo PRI, que supo integrarse a la evolución y el triunfo de la izquierda que, en su momento, fue el enemigo jurado del priísmo dictatorial. Al que Ricardo Monreal perteneció por veintitrés años.

Frecuentemente, Monreal apela al respeto a las instituciones, al equilibrio de poderes y al diálogo con los poderes fácticos como son los empresarios y la oposición tradicional. Esa habilidad funcionó muy bien en los años en que el PDR estuvo muy cerca del poder ejecutivo, pero personas como él consiguieron viciar el tubo de respiración ahogando a ese partido, del que Monreal huyó cuando comenzaba a hundirse.

La ironía interesante es que, por un lado, Monreal logró golpear a MORENA cuando metió las manos en las elecciones de 2021. Por otra parte, eso mismo lo puso en evidencia y eso mismo le hizo retroceder bastante ante la aprobación general de quienes luego votaron a favor de Claudia Sheinbaum. Hacia 2022, Ricardo Monreal ya había perdido el crédito de la gente que, tres años atrás, había colocado a López Obrador en la Presidencia de la República.

Dentro de su paja discursiva, Monreal insiste en la retórica medrosa del respeto a las instituciones, al equilibrio de poderes y al diálogo pero para un morenista base, la institucionalidad actual es justo lo que hay que transformar. El excesivo pragmatismo y la conciliación con las estructuras añoradas por Monreal puede diluir el impulso transformador. Monreal representa el ala que busca administrar y moderar sin profundizar el cambio.

Ricardo Monreal sabe manejar sus cartas pero, curiosamente, no dentro de MORENA sino fuera de MORENA. Conoce a la perfección las demasiadas debilidades de la oposición y sabe que todos ellos tienen un precio que él puede y sabe cubrir. Monreal sabe que tanto el PAN como el PRI están liderados por caricaturas de personas emocionalmente inestables con las que cuenta, como Jorge Romero y Alejandro Moreno y, mejor aún para él, también cuenta con el histrionismo de mitómanos narcisistas como Alessandra Rojo, Sandra Cuevas, Claudio X González, Lily Téllez y Kenia López Rabadán, entre otros.

No se acusa a Ricardo Monreal de traición a MORENA, sino de coherencia consigo mismo. Su trayectoria es la de un maestro del pragmatismo político en un partido que nació de principios de izquierda y este partido, MORENA, se enfrenta a su propia encrucijada.

Definitivamente MORENA tiene muchas ladillas en casa y al captar a los mejores operadores del sistema viejo, como Monreal, terminará realizando su última y más destructiva mutación.

Monreal no es un troyano enviado por la oposición; es algo quizás más complejo. Podríamos considerarlo como la encarnación de los vicios del antiguo régimen que aprendió a hablar el lenguaje de la cuarta transformación. Su presencia y fuerza cuestionan la capacidad de MORENA para renovar las prácticas y argumentar la ciencia de sus discursos.

Analizarlo con la razón es defender la idea original del movimiento de que el poder debe servir al pueblo, no a las carreras de sus operadores. El problema es que, el partido MORENA está demasiado ocupado en la promoción WOKE mientras sus militantes (y simpatizantes) responden pendejadas en redes sociales y, por tal razón, no han leído el mensaje de Monreal de que él es solamente un corsario que ha venido por el botín.

No por su parte del botín, cabe señalar, porque habrá que reconocer que MORENA y la 4T, con todo y sus errores (que los ha habido), no se ha servido con la cuchara grande. Monreal, por su parte, sí está acostumbrado a las ganancias inherentes de trabajar en las cúpulas del poder y de manejar a otros a su conveniencia.

La 4T ya demostró que sabe aceptar los inconvenientes y las metidas de pata pero la excesiva parsimonia en la diplomacia de cabeza fría de Sheinbaum y el despiste natural de la inexperta Luisa María Alcalde, podrían darle a Monreal un campo abierto para seguir explotando su vieja política plena de abusos y demagogia.

Es cuanto

Messy Blues

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

jueves, enero 29, 2026

Los errores de MORENA

Cuando la izquierda también se equivoca


La Doctora Claudia Sheinbaum tiene varios frentes y varias responsabilidades en su papel de mandataria de México, lo que la pone en una posición complicada toda vez que, como fue el caso de Andrés Manuel López Obrador, ella no se limita a ser la figura decorativa. Pero antes de verter el artículo en elogios sería pertinente señalar que la Presidenta es la primera en tener demasiados frentes abiertos dentro y fuera del país pero hay un vacío que podría perjudicarla a futuro si ella misma no pone un alto a algunas fallas que está teniendo el partido que la apoyó para llegar al poder.

MORENA, de partido con cambios a nicho de oportunistas

Dicen que sumar al equipo es mejor que restar, el problema es que a veces el arriero echa piedras al costal en lugar de mazorcas y eso sucede en el partido oficialista, entre muchas otras cosas.

Como yo siempre he señalado, en todos lados se cuecen habas y también la izquierda se equivoca y MORENA no es la excepción. El problema es que han alojado en ese partido ratas de alcantarilla venidas del PRI y del PAN (a quienes se supone que combatían) y han descuidado muchos flancos justo en el momento en que la figura al frente, la Presidenta, tiene bastantes problemas por resolver y muchos enemigos que sortear.

El abuso en la retórica fascista de Lily Téllez y Alejandro Moreno ha caído en el absurdo pero de alguna manera ha encontrado apoyo involuntario en la tibieza en la que Luisa María Alcalde Luján ha permitido que se maneje el partido. De alguna manera MORENA se ha hecho suave y flexible al grado de que la oposición puede enmarcar su mediocridad y hacerla viral gracias a que el partido no es exactamente una fuerza que oponga resistencia.

Pareciera que MORENA ha olvidado que para ser líder se requiere de fortaleza y a veces encarar las situaciones como vienen y batear a la zurda si es necesario. Han llegado al punto en el que, tras los ataques verbales de un ejército de opositores, la única que defiende la causa es Claudia Sheinbaum. De los líderes de MORENA no se ven ni sus luces.

Un ejemplo: en Salvatierra Guanajuato gobierna José Daniel Sámano. Hijo de panistas, panista de cuna, y con un equipo de panistas. En su campaña prometió todo con el sabor de izquierda de MORENA y hasta prometió eliminar el infame evento de La Marquesada (una imitación burda de la pamplonada) creada por el PAN en 2006. Hoy, el creador de ese estúpido evento, Rodrigo Carrasco, ha sido contratado como director de comunicación social.

Es decir, Sámano utilizó a MORENA para llegar a la alcaldía de Salvatierra y eso mismo han hecho bastantes Ex-Panistas en toda la república y MORENA no vigila ni por error todo eso. Sin darse cuenta, MORENA está siendo tomada por troyanos priístas y panistas. Desde su interior.

Otro de los muchos errores en cuanto a tónica democrática fue haber censurado la entrevista que Sabina Berman le hizo al ridículo de Eduardo Verástegui para Canal 11 y Canal 14. Primero porque, mal que bien, Verástegui expresó su opinión en un país que se supone es democrático y permite la libre expresión.

La agenda WOKE parece ser una prioridad de los inexpertos nuevos líderes de MORENA (Luisa María al frente) que creen que llevar la bandera de la extrema delicadeza incluyente es el ingrediente de su lucha. Dejan entonces de lado los verdaderos derechos del pueblo favoreciendo su causa personal, a la que no todos pertenecen aunque hayan votado por MORENA.

Luisa María Alcalde y todos en MORENA deberían recordar un poco aquella fábula en la que la tortuga le ganó la carrera a la liebre porque esta se confió de su velocidad.

Y lo peor. Ni Luisa María ni muchos en MORENA parecen darse cuenta que han dejado sola a la Presidenta Claudia Sheinbaum. Más defendida por los medios alternos que por su propio partido.

¡Abusados! ¡Por menos de eso, Fox fue presidente en el 2000!

Es cuanto

Messy Blues

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

GeoReferencias