Riffs, geopolítica y los enemigos del pueblo
Después de unos meses en silencio en el blog, afinando la guitarra y masticando la realidad, es momento de volver a conectar el amplificador y decir las cosas como son. Como músico que navega entre la complejidad del rock progresivo y la crudeza del blues, entiendo que la política global y nacional hoy suena a una disonancia preocupante. Aquí va un resumen de lo que no nos podemos callar.
1. El frente nacional: Los verdaderos enemigos del pueblo
En México, las cartas siguen sobre la mesa desde aquel fraude de 2006 que marcó a toda una generación de activistas de izquierda.
Hoy nos enfrentamos a dos actores nefastos:
Ricardo Salinas Pliego: Un oligarca que pretende mantener privilegios fiscales a costa del pueblo, exprimiendo a la gente trabajadora mediante esquemas de endeudamiento abusivo por baratijas. Su modelo es la usura disfrazada de imperio empresarial.
El Partido Acción Nacional (PAN): Una cúpula impregnada de delincuencia de cuello blanco, vínculos protectores con el crimen organizado y un clasismo sistémico que desprecia profundamente a la gente pobre (personificado en figuras impresentables como Natalia Torres).
2. La pesadilla geopolítica: La ultraderecha y el fascismo renovado
En el plano internacional, el panorama es aún más sombrío y brutal:
Donald Trump, JD Vance y Marco Rubio: Representan una reedición contemporánea del autoritarismo más siniestro (a la usanza de Hitler, Goebbels y Himmler), cuyo objetivo es someter al planeta bajo una agenda chauvinista y destructiva.
Benjamín Netanyahu: Actúa como un Mussolini moderno, llevando el belicismo y la opresión a niveles inhumanos.
Volodimir Zelenski y la Unión Europea: Lejos de la narrativa heroica del mainstream, el gobierno ucraniano ha abrazado la influencia de facciones extremistas (como el batallón Azov de corte banderista), mientras que la UE se ha prestado a un juego bélico sangriento solo para desgastar a Rusia, sin importar las consecuencias para la población.
3. El desconcierto: Vladimir Putin (otrora mi héroe) y las contradicciones de la geopolítica
Para quienes hemos analizado la política internacional defendiendo posiciones antiimperialistas, resulta profundamente desconcertante ver a Vladimir Putin dedicar elogios a Donald Trump el día de su cumpleaños. Es una muestra dura de que en la alta política internacional las alianzas de conveniencia suelen pasar por encima de los principios ideológicos, dejándonos una lección clara: la única postura coherente es con los pueblos, no con las cúpulas de poder.
La distinción necesaria: El pueblo no es la élite
Para no caer en dogmatismos ni discursos de odio simplistas, es vital hacer una pausa y afinar el análisis.
EE. UU. y Ucrania: El pueblo estadounidense no es el reflejo de sus cúpulas ultraconservadoras ni de sus corporaciones armamentistas; hay millones de trabajadores, estudiantes y activistas en EE. UU. que luchan a diario contra la desigualdad y el belicismo de su propio Estado. De la misma forma, el pueblo ucraniano es la primera víctima de una geopolítica brutal que lo usa como peón, sufriendo la guerra en carne propia mientras la propaganda intenta homogeneizarlos bajo las agendas de sus sectores más extremistas. A ellos y a los rusos.
Los sectores acomodados en México: Del mismo modo, no todos los empresarios ni las personas con recursos en México comparten la lógica rapaz de Salinas Pliego ni el dogmatismo clasista del PAN (el partido político más mierda que pueda existir). Existen sectores de la iniciativa privada que entienden la responsabilidad social, que cumplen con sus obligaciones fiscales y que respetan la dignidad de la clase trabajadora.
La lucha de clases y la crítica geopolítica deben dirigirse con precisión hacia las estructuras de poder, el capital especulativo y la demagogia política, no hacia sociedades enteras que, al final del camino, también buscan sobrevivir y vivir en paz.
Conclusión
Sigamos tocando, cuestionando y alzando la voz sin concesiones. Desde este espacio independiente, la guitarra y el pensamiento crítico seguirán firmes.
Es cuanto
Messy Blues

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